Fútbol y poder
Ernesto Cabrera Tejada
El fútbol es un mundo, se asimila a una esfera y por ello es indefinido según Chestertón. La mutación de esferas afecta a sus protagonistas; en una alquimia reservada un dirigente del Huila pasó a ser el Zar del fútbol profesional en Colombia. El Dr. Jorge Fernando Perdomo
En esas mutaciones existen varias vías para llegar a la cumbre; una la vía recta del ascenso directo por el interior del sendero; otra sube por afuera, a través de un rodeo, es más global ¿Podríamos llamar a esta última "la vía del Dr. Perdomo"? Su ejercicio desde el 2005 hasta hoy, ha sido virtuoso; la primera vía –directa- es la que inicia ahora, específica y vocacional; sumar las dos vías obedeciendo los caprichos y estímulos de la fama lo pone en la recta -Dimayor- Federación-. Claro primero uno que dos, pero un dirigente deportivo como él puede encumbrarse hasta llegar más allá de su alcance original. Su fama puede volverse explosiva e incontenible o regresarse a los anales de nuestro fútbol profesional.
Somos un país futbolero y a veces nos cuesta creerlo porque atenta nuestro autoestima, porque ninguna otra pasión nos afecta más que el fútbol en todos los estratos sociales. Por ejemplo, el último clásico bogotano o la eliminación de América al día siguiente provocan vergüenza. Hoy todos somos santafereños.
El fútbol es, de un lado una pasión popular, abrazadora, que afecta a ricos y a pobres por igual, pero es del otro lado, peligro de desbordes y excesos del cual pocos se salvan. Debemos buscar la autenticidad de nuestro fútbol, en los últimos años el nacionalismo se ocupó de ello. En Argentina o en Brasil hace rato se convencieron que son invencibles y que son los mejores del mundo. ¿Y aquí cuándo?
El Dr. Jorge Fernando Perdomo, habrá de liar esos caminos que en las esferas del mundo futbolero se producen y gravitan de la humildad a la fama, la vanagloria que alimenta conductas temerarias y provocan mitos invencibles. En el poder del fútbol están los llamados equipos “grandes”, con los riesgos del fracaso latente y la heroica presencia de equipos “chicos” que desnudan verdades. Por esa dirigencia que encabeza el Dr. Jorge Fernando Perdomo ha de llegar la legitimidad de nuestro fútbol.
