lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-12-29 08:37

Expectativas

Luis Miguel Flórez

Escrito por: Redacción Diario del Huila | diciembre 29 de 2015

Tras muchos años, un economista decidió visitar nuevamente la universidad donde había cursado sus estudios. Allí se encontró con algunos de los que fueron sus profesores y les preguntó por los exámenes que les estaban haciendo a los alumnos en la actualidad. Atónito comprobó que seguían siendo los mismos de siempre. Cuando les preguntó a sus profesores por ese hecho, estos le respondieron: “las cuestiones son siempre las mismas; lo que cambian son las respuestas”. 

Resulta muy útil este viejo cuento de economistas, para ilustrar, en esta época del año, de frecuentes balances y proyecciones, como nos enfrentamos individuos y sociedades a fenómenos y problemáticas, que pudieran generar similares interrogantes, pero que demandan distintas propuestas, si se quieren lograr soluciones viables y sostenibles. El principio de la locura es creer que, haciendo lo mismo, obtendremos resultados diferentes, apuntaba Einstein.

Y el 2016 nos ofrecerá una buena oportunidad para poner a prueba la inventiva y la capacidad de gestión para resolver viejos desafíos en disímiles escenarios. A nivel local, por ejemplo, estarán a prueba especialmente aquellos gobernadores y alcaldes, que resultaron elegidos con una gran confianza ciudadana, por encima de caciques y sistemas viciados. En sus primeras decisiones acerca de sus equipos, planes y ejecutorias, podrá evidenciarse si su discurso era un señuelo electoral, o si tenían el talante y la determinación para impulsar transformaciones y respuestas novedosas, -sin importar que tan populares sean las medidas-, a los problemas de inseguridad, movilidad, carencia de planeación, o corrupción, que agobian a nuestras entidades.

En el plano nacional, será un año decisivo para el avance del proceso de paz, y la opción que, aun con sus debilidades, se abre para la participación democrática de los colombianos acerca de los acuerdos, permitirá conocer si lograremos superar en forma civilizada este atroz conflicto de más de 50 años, y reorientar un país polarizado, hacia la ruta de la reconciliación, la inclusión social y el desarrollo.

A nivel global, los retos y amenazas son tan variados como graves: radicalismo, fanatismos religiosos, terrorismo, nacionalismos, autoritarismo, populistas, demagogos y la crisis de la democracia, migraciones forzadas, discriminación, exclusión, el cambio climático y la destrucción del medio ambiente. Una larga lista  con algo en común: se trata de problemas producto de dos características humanas que viven un auge desbordado: la ignorancia y la  intolerancia que se están diseminando sin  importar si se trata de naciones pobres o de las más desarrolladas.

No se trata de ser pesimistas, el punto en este horizonte incierto, es que las grandes amenazas a la humanidad provienen de la humanidad misma, de nuestros miedos, nuestra miopía, nuestra cerrazón. Rechazamos instintiva, visceralmente a todo aquello que es novedoso, diferente. Viejas preguntas del hombre y viejas respuestas. Y esa sería una receta eficaz. para la derrota.