sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-01-05 08:53

Estética y sentimiento

Gloria Cepeda Vargas

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 05 de 2017

Cuando decimos: estética, aparecen un ángel o una rosa en vuelo. Estética es belleza, donosura, aristocracia de los sentidos. Por eso no es extraño que un versado administrador  de la línea y el color lo como fue el peruano  Armando Villegas, -pintor, muralista y grabador exquisito- la defina con estas palabras: La estética es un sentimiento. Por primera vez  la palabra atrapa lo abstracto. Solo un buzo de    nuestros desconciertos abisales como lo fue Villegas,  se encuentra y nos encuentra de modo tan cabal.

Hay relámpagos interiores que rebasan lexicografías y etimologías. Poderosas corrientes subterráneas que irrigan lo más desaforado y abscóndito de nuestro yo. Y allí, entre oleajes y remansos siempre traicioneros, vive la estética como  reina prisionera en un palacio blindado por cerrojos y fosos infranqueables.

Lamentable o afortunadamente, a los diccionarios  aparecidos desde la llegada de  Alonso de Palencia (1490) hasta el arribo  de la Academia de la Lengua Española  en 1713, solo les es dado diseccionar verbalmente la palabra. Por eso intentan describir estética y sentimiento como vocablos  diferentes pero igualmente cercados. Para ellos,  el sentimiento es "la acción o el efecto de sentir" y la estética "La ciencia que trata de la belleza". Resultado: una demostración de apatía retórica que se conforma con ver sin indagar.

La estética no es solo equilibrio del color o espacio bien alinderado. A través de nuestra pequeña ojiva la redujimos y encasillamos  convirtiéndola en uno más  de nuestros soldaditos de plomo o en el peor de los casos, en un comodín de lujo.

En este laberinto a veces sin salida, consuela que se le haga justicia a uno de los más desconocidos, manoseados y hasta prostituidos vocablos del idioma.  La estética pertenece a la noble familia del sentimiento, dice Villegas. A ese linaje prístino donde crece la luz. Sin sentimiento no hay amor ni soledad fructíferos ni ardería jamás  esta carne perecedera en las hogueras purificantes del arte o del heroísmo.

¿Qué es la filosofía? Sed de estética reflexiva o sentimiento subyacente en lo más delirante del asombro. ¿Qué las mitologías, la ciencia o la misericordiosa cantinela de santos, mártires y árbitros del pensamiento? Estética en ciernes o sentimiento en agraz.

Pero debemos reconocer que los diccionarios cumplen con su deber. Son manuales creados para responder a la inmediatez humana. Ni todo el mundo rompe lanzas contra los molinos de viento ni todos los humanos nacimos, como Armando Villegas, provistos  del tercer ojo que  permite avizorar el horizonte  "más allá del cristal".