lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-04-24 07:53

Están pintados

Helber Mauricio Sandoval Cumbe

Escrito por: Redacción Diario del Huila | abril 24 de 2016

No fue suficiente el papelón del Deportivo Cali y Santa Fe para adquirir protagonismo en la reciente ronda de la Copa Libertadores de América.

El pasado miércoles se informó en medios internacionales de los desórdenes que protagonizaron algunos vándalos que dicen ser seguidores del primero de aquellos equipos, en pleno centro de Buenos Aires, Argentina, en la previa del partido que perdió el combinado colombiano nada más que 6-2.

Semanas antes se había informado que seguidores del Atlético Nacional y Santa Fe, se habían enfrentado a las autoridades de Perú y Paraguay, en el marco de los partidos que sus equipos disputaron en aquellos países.

No logró entender cómo puede alguien desplazarse tan distantemente a generar semejante vergüenza nacional sin siquiera considerar la mala fama que ya tenemos y el trato que por esa misma razón puede darse a quienes flagrantemente están ratificando ese lastre con el que infortunadamente cargamos los colombianos en el exterior.

Pero esa violencia –que dicho sea de paso, no es fruto exclusivo de nuestra tierra-, es expresión de un fenómeno aún más profundo y arraigado en nuestra sociedad: La intolerancia. Esa misma que nos lleva a abusar de la autoridad pero también a irrespetarla; o la que nos lleva a cuestionar el comportamiento ajeno pero justificar con una peligrosa coherencia el nuestro.

Sólo me pregunto si aquellos maleantes se han cuestionado por un solo instante qué necesidad tienen de llevar un arma blanca para ver un partido de futbol; supongo que se trata de descascarar naranjas o mangos y comerlos, pero no hay que tener mucha malicia para saber que se trata de verdaderos delincuentes a los que hay que tratar de forma diferente, con medidas efectivas y recias.

Toco el tema porque quiero volver al punto común de mi opinión sobre la paz del país, en un momento en el que se anuncia como mucha cosa que el paisa, sí, el Jefe de la Teófilo Forero, es ahora negociador de las FARC. Estamos embelesados con la paz, pero, acaso el sometimiento de las guerrillas garantiza que cesen los actos de violencia e intolerancia cada vez de mayor envergadura en nuestra sociedad. O será acaso que estamos explorando efectos y no el origen de un problema endémico que sigue latente y a punto de vencernos?.

Lo peor es que los actos vandálicos descritos ya trascienden fronteras, nos estamos volviendo un problemas y por lo pronto seguiremos escuchando que “estamos pintados” los colombianos en la forma de proceder.