jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-02-26 06:44

Estudiantes critican a encapuchados

Los estudiantes de la Universidad Surcolombiana, USCO, ya no soportan más a los encapuchados.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | febrero 26 de 2015

El pasado martes esto quedó claro luego de que en las denominadas Ágoras, un grupo de estudiantes criticara a unos tres encapuchados que, como es la costumbre, salieron a este sitio a instar a la protesta.

Pues bien, los estudiantes no solo le gritaron a los manifestantes que ellos eran estudiantes, que estaban haciendo una actividad legítima y que no fueran ‘payasos’. Además les dijeron que los enfrentamientos ahora eran con ideas y les pidieron que se quitaran las capuchas, pero esto no fue posible.

Esta realidad lo que demuestra, por un lado, es que una gran masa de estudiantes críticos ya está agotada de ver encapuchados ya sea porque no los convencen o porque no creen en los mecanismos de cubrirse el rostro para expresar las mismas ideas que con la cara descubierta lo pueden hacer.

En otras palabras, no habría razón para creer que las ideas ‘diferentes’ solo se puedan expresar cubriéndose el rostro. Claro, es preciso advertir que casos se han visto -y muchos- en los que han desaparecido personas por tener convicciones diferentes. Pero ya es hora de que comencemos a creer en las organizaciones defensoras de derechos humanos y que se sienten precedentes con ideas y no con violencia ni con formalismos maliciosos.

Las ideas cambiarán el mundo, y así como los estudiantes se hartaron de personas con capuchas, ya hay muchos que reprochan a los grupos armados, a los políticos corruptos y a muchos actores sociales desafortunados.

Tal vez por esta razón es que hay  muchos jóvenes que protestan en los actos democráticos votando en blanco o simplemente no acudiendo a la jornada electoral. Es decir, utilizan otros mecanismos de protesta que son válidos y que no resultan ser violentos, ni mucho menos provocadores de la clandestinidad con propósitos  subversivos.

Ya es hora de que le digamos sí a las ideas pero desde el debate transparente y sin tapujos. La democracia y la educación se construyen con todas las posiciones.