viernes, 10 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-05-19 08:49

Esto tiene que cambiar (VII)

José Israel Charry

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 19 de 2017

Para ir concluyendo este rápido paso por la historia política, nos  ocuparnos hoy de uno de los lastres que afecta a Colombia de tiempo atrás y que se ha hecho más sensible en las últimas décadas: la corrupción.

Hace una semana se cumplió en el recinto de la Asamblea Departamental un foro que se ocupó puntualmente del asunto en referencia y que fue promovido por el Equipo gestor de la red de veedurías ciudadanas del departamento del Huila, liderado por los hermanos Cecilia y Humberto Castro Mujica. De principio aludieron a  las definiciones que hay sobre corrupción, también al índice de Percepción de la Corrupción (IPC) según el cual en 2016, de 176 países analizados, son buen ejemplo Dinamarca y Nueva Zelanda, mientras que los peores puestos los ocupan Somalia y Sudán del Sur en el África, a la vez que Colombia está en el puesto 90, nada honroso. Además, revelaron declaraciones del Fiscal General de la Nación según las cuales “…tiene vigentes 100.848 investigaciones penales por diferentes hechos de corrupción”. Otras expresiones aseveran que “Transnacionales corruptas compran políticos, medios de comunicación y  empresarios a través de coimas millonarias a cambio de saquear el patrimonio público”. Lo mismo que “La corrupción no es solamente un delito, es un sistema de poder alternativo al sistema democrático de poder” en palabras del ex alcalde Palermo (Italia) Orlando Leoluca.

¿Y qué factores tienen mayor incidencia para que se dé la corrupción?. Entre otros, enunciaron: Entidades de control clientelizadas, impunidad generalizada, sobornos nacionales e internacionales, ineficiencia administrativa en el sector público, concentración de poderes y decisiones, falta de protección a testigos, adjudicación de obras sin estudios, ni diseños, fraccionamiento de contratos, convenios interadministrativos, conciliaciones fraudulentas, órganos de control que no  actúan con eficiencia y celeridad,  falta de educación y cultura del control social  y cultura del enriquecimiento fácil. Respecto de los casos más notorios de corrupción en Neiva, enunciaron: Parque temático Isla Aventura, Reservorio, Comuneros, Aseo Total, Parque ronda río Las Ceibas, torre materno infantil del Hospital, remodelación del estadio  ‘Guillermo Plazas Alcid’, avenida ‘Inés García de Durán’ y concesión del servicio de  alumbrado público a Diselecsa.

Todo lo anterior, desde luego, “Contribuye a incrementar los índices de degradación social, provocando mayor inequidad y carencia de oportunidades para la gran mayoría de los colombianos, cuyo costo social afecta las posibilidades de construir un verdadero Estado Social de Derecho”.

Y ya para terminar por hoy, como  diría nuestro mejor amigo y colega Darío Silva-Silva, invitación para que vayamos pensando cómo  vamos a cambiar esto.