jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-01-19 05:43

Este proceso de paz sí es diferente

Por Ana María Rincón Herrera.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 19 de 2015

El propósito del actual proceso o diálogos que se desarrollan en la Habana, tiene un solo fin y es la terminación del conflicto para poder comenzar una fase de construcción de la paz para todos los colombianos. ¿Pero por qué este acuerdo es diferente a todos los que a lo largo de la historia se han conocido?

Son 8 puntos claros que se quieren dar a conocer a todos los colombianos, y en mi caso como parlamentaria del Partido del presidente, Juan Manuel Santos Calderón, debo darlos a conocer:

  1. Es un acuerdo para terminar el conflicto. Contiene las condiciones que el Gobierno considera necesarias para abrir un proceso con suficientes garantías para finalizar el conflicto.
  2. No tiene despejes de territorio y no hay cese de operaciones militares.
  3. Las conversaciones se llevarán a cabo fuera de Colombia. Sesiones de trabajo reservadas y directas que garantizan seriedad y discreción.
  4. Las conversaciones no tendrán un tiempo ilimitado. La duración estará sujeta a que se revisen los avances cada cierto tiempo.
  5. El acuerdo establece un proceso con una estructura clara de tres fases.
  6. Las conversaciones se realizan bajo el principio de que “nada está acordado hasta que todo esté acordado”.
  7. Los colombianos serán quienes refrendarán los acuerdos alcanzados con las Farc.
  8. Este acuerdo es diferente a los anteriores porque contiene una agenda realista sobre cinco puntos concretos y un sexto de garantías: 1- Política de desarrollo agrario integral. 2- Participación política. 3- Fin del conflicto. 4- Solución al problema de las drogas ilícitas. 5- victimas. 6- Implementación, verificación y refrendación.

Los colombianos nos identificamos y creemos que la paz si será posible y más pronto de lo que aun creemos. Son pocas las personas que están en contra de ella a tal punto que se han inventado mitos sobre las conversaciones. Hemos escuchado que en la Habana están entregando el país, que viene una reducción de las fuerzas armadas y un recorte de su estatus como consecuencia de la terminación del conflicto, que la reforma rural integral afecta la propiedad privada, que las conversaciones son clandestinas y a espaldas del país y por último, que habrá impunidad para los responsables de crímenes contra la humanidad.

Necesitamos ponerle fin a un conflicto armado que ha desangrado al país por más de 50 años. Somos más los que queremos la paz. El Presidente ha sido muy claro desde el primer día. La Paz no es de Juan Manuel Santos, ni del Gobierno, la Paz es de todos y para todos los colombianos. Con la Paz todos nos beneficiaríamos, especialmente los que más la necesitamos.

En Colombia la Paz ha dejado de ser un anhelo para convertirse en el único camino. Tenemos que aprovechar el momento para alinear los incentivos y desarrollar las instituciones en el territorio que con el tiempo van a hacer valer los derechos de todos por igual.