Estamos en la tal paz
Por Jorge Eliseo Cabrera Caicedo
Quiera Dios que el pomposo titular del día jueves pasado del diario El Tiempo sea una realidad: “ANTE EL MUNDO, EL GOBIERNO Y LAS FARC SELLAN SILENCIO DE LAS ARMAS”. En consecuencia, ya disfrutamos de la paz. Deberán suspender entonces las FARC el cobro de “impuestos” y de las “retenciones”, llamadas así por el gobierno de Santos. Ya no habrá más actos terroristas como el del Nogal, como el asesinato de niños en Algeciras o de los Concejales de Rivera o el frustrado intento de asesinar a los Concejales de Neiva.
Ahora, los defensores de los derechos humanos de las FARC se convertirán en los defensores de los derechos humanos de todos los colombianos. Se acabarán por supuesto los cultivos ilícitos gracias a la ayuda de las FARC. Ahora si funcionará la justicia con la nueva jurisdicción convenida; ya no habrá que desvirtuar los falsos testimonios, bastará con confesar delitos que no se han cometido para quedar libres más de 12.000 colombianos que serán llamados, de lo contrario serán condenados a 20 años de presidio, mientras, los miembros de las FARC que hayan cometido delitos atroces o de lesa humanidad, serán “condenados” a realizar trabajos sociales.
Las zonas de concentración ya no serán 10 o 12, como lo había anunciado el gobierno, sino 23, según el negociador Humberto de la Calle, pero aumentadas de un día para otro a 29 como lo declaró el Ministro de Defensa. Habrá además 8 campamentos, de 4 hectáreas cada uno, “en donde se concentrarán las tropas de la FARC para iniciar su desarme y desmovilización”. Según el Ministro de Defensa, en las Zonas Veredales y de concentración “rige plenamente el Estado de Derecho Colombiano”.
Son garantía absoluta del pleno cumplimiento de lo pactado, la presencia en el acto solemne de la Habana del Presidente Raúl Castro, sucesor del insigne demócrata Fidel Castro y del superdemócrata y nuevo mejor amigo Nicolás Maduro, sucesor del régimen dictatorial de Chávez. Que belleza de modelos de democracia. Insuperables.
De verdad, todos los colombianos anhelamos una paz justa y sin impunidad. Quiera Dios, que de alguna manera, sirva para algo positivo este proceso, para el país y sus gentes.
El Vicepresidente de la Republica German Vargas Lleras dijo recientemente en Neiva: “vamos a ver qué es lo que se firma. El Huila tiene todo para ganar o todo para perder”. De qué manera se deben interpretar sus palabras?
Esperaremos con ansiedad los resultados de la tal paz.
