miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-10-11 08:21

Estado de la agricultura y la alimentación 2015

Mañana la FAO dará a conocer su informe anual sobre el Estado de la Alimentación y la Agricultura (SOFA), que este año explora el aprovechamiento del potencial de los programas de protección social en los países en desarrollo para combatir el hambre y la pobreza.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 11 de 2015

Las principales cifras y conclusiones de este documento serán reveladas en una conferencia de prensa se llevará a cabo en Roma, en el Centro Zayed Sheikh en la sede de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

El director general de la FAO, José Graziano da Silva, presentará el informe junto con Jomo Kwame Sundaram, subdirector general y coordinador de la división de Desarrollo Económico y Social de la FAO.

La organización expresó que los programas de protección social, incluyendo la alimentación escolar, trabajo en obras públicas, las transferencias de efectivo y las pensiones, juegan un papel importante en la lucha contra el hambre y la pobreza en todo el mundo.

También ayudan a mejorar la nutrición infantil, reducir el trabajo infantil, mejorar el rendimiento educativo y estimular la actividad económica en toda la comunidad.

Pero paradójicamente sólo una de cada tres de las personas más pobres del mundo está cubierta por cualquier tipo de protección social.

El informe de 2015 analizará la forma en que los países pobres pueden pagar los programas de protección social y cómo pueden ser diseñados para promover el crecimiento económico inclusivo, mejorar los medios de vida y contribuir a la erradicación del hambre.

En el estudio de 2014, que estaba enfocado en la innovación en la agricultura familiar, se mostró que más de 500 millones de explotaciones familiares gestionan la mayor parte de las tierras agrícolas y producen la mayor parte de los alimentos del mundo. Las explotaciones de este tipo son necesarias para garantizar la seguridad alimentaria mundial, cuidar y proteger el entorno natural y terminar con la pobreza, la subalimentación y la malnutrición.

Pero estos objetivos solo pueden alcanzarse si las explotaciones familiares llegan a ser mucho más productivas y sostenibles; en otras palabras, necesitan innovar en un sistema que reconozca su diversidad y la complejidad de los desafíos ante los que se encuentran.

En el informe sobre se analizaron las explotaciones familiares y el papel de la innovación para garantizar la seguridad alimentaria, la reducción de la pobreza y la sostenibilidad medioambiental a nivel mundial.

En él se afirmó que las explotaciones familiares deben recibir apoyos para innovar de manera que se fomente la intensificación sostenible de la producción y la mejora de los medios de vida rurales. La innovación es un proceso a través del cual los agricultores mejoran la producción y las prácticas de gestión de sus explotaciones agrícolas.

Ello podría comportar la plantación de nuevas variedades de cultivos, la combinación de prácticas tradicionales con nuevos conocimientos científicos, la aplicación de nuevas prácticas integradas de producción y postcosecha o la participación en los mercados de una forma nueva y más rentable.

Pero la innovación requiere algo más que tan solo la acción de los agricultores. El sector público –que trabaja con el sector privado, la sociedad civil y los agricultores y sus organizaciones– debe crear un sistema de innovación que establezca vínculos entre estos diversos actores, fomente la capacidad de los agricultores y proporcione incentivos para innovar.