viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-15 08:41

Estado de derecho y estado de derechas

Esa es la real disyuntiva que tenemos los colombianos el día de hoy cuando elegiremos presidente con todo lo que representa para una democracia,

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 15 de 2014

que es mucho más trascendente que resolver entre la guerra y la paz, que es un falso dilema pues ambos candidatos hablan de una paz negociada solo que por procedimientos diferentes, sin que exista claridad y decisión sobre las reformas  que tenemos que hacer, por lo que considero que la cuestión es: si queremos que siga rigiendo el Estado social y democrático que tenemos y que representa el presidente Santos,  o el estado perverso de derechas que encarna el patrón del Ubérrimo a través de su a látere Zuluaga.

No he sido ni soy santista, ni he votado  por Santos. Siempre rebelde contra el establecimiento político porque considero que el verdadero cáncer que hay que resecar para que tengamos paz  es la politiquería corrupta, voté por Antanas Mockus en el 2010, y por Enrique Peñalosa en la primera vuelta, pero como no soy un fanático ni un resentido político poseído por el odio y la venganza, sino un pensador de la política y un demócrata convencido que lo que tenemos de democracia se encuentra en peligro frente a un tercer mandato de Uribe en cuerpo ajeno, votaré por la reelección del presidente Santos, para que sigamos teniendo democracia y respeto por las instituciones y los derechos humanos, no obstante tener reparos  a su gestión de gobierno y a su compromiso con la política tradicional, con la esperanza de que termine traicionando de verdad a su clase, y por supuesto de que encuentre el camino de las reformas  de fondo que requiere el país para una paz que dure y no de papel con los  acuerdos de La Habana.

Y tengo fundada esperanza en que cumpla la traición a su clase, porque voy a votar por Santos,  precisamente por haber traicionado el legado siniestro de Uribe que todos conocemos,  y por lo cual éste muy de su caletre, de manera delirante quiere vengarse del traidor, como pretende hacerlo sangrientamente con las Farc, en un país que ha navegado en ríos de sangre generados por la confrontación política histórica y sucia que atiza ahora el mesías, que ha puesto más muertos que los que nos ha dejado esta guerra fratricida con la subversión.

Votaré como demócrata por quien ha tenido voluntad de paz y demostrado respeto por el Estado de derecho,  la justicia y los derechos humanos; y en contra del autócrata paladín de la política del todo vale que representa el estado de derechas de la oligarquía terrateniente y los amigos de la violencia para mantener los privilegios de siempre en este país de pobreza extrema y desigualdad. Votaré a favor de seguir teniendo democracia y libertades, y en contra del confesionalismo, la deslegitimación de la justicia, la violación de los derechos humanos, la corrupción y la cultura mafiosa. Y porque no podemos aspirar solo a la paz de los sepulcros que pregona Uribe.