Esperamos lo más, esperemos lo menos
Hugo Fernando Cabrera Ochoa
De acuerdo a información publicada en diferentes medios, el 4 de septiembre de 2012 se dio oficialmente inicio a los diálogos de paz entre el gobierno de Juan Manuel Santos Calderón y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia FARC.
Han sido cuatro años de continuas negociaciones en las que las partes han puesto sobre la mesa toda una baraja de quejas, peticiones y pretensiones, bajo la observación y supervisión de un comité internacional conformado por altos dignatarios de diferentes países, que han propendido por conducir estos diálogos hacia la firma de un acuerdo de fin del conflicto y dejación de las armas definitiva.
A la vista de los colombianos que no conocemos el trasfondo de todo este proceso y sus verdaderos orígenes e inicios, más allá de lo que puedan informar los medios de comunicación que generalmente operan al servicio del gobierno por aquello de los intereses económicos, y no me refiero solamente al de este gobierno sino al de todos los que han pasado y que de una u otra manera manipulan los canales de información pública con la chequera oficial y las influencias que se mueven por encima de todo; creemos que ha sido un largo periodo de espera en la que hemos tenido mucha fe, la hemos perdido y la hemos vuelto a recuperar en varias oportunidades, todo en espera de ese gran momento en que finalmente se entreguen definitivamente las armas.
Como es mi columna de opinión, lo que digo es lo que pienso yo y no lo que deliberan o dicen otras personas, pues es mi percepción individual, por ello puedo exponer bajo mis argumentos que el plebiscito es simplemente un accesorio incluido en este largo proceso, para que si de casualidad, luego de votado y refrendado el fin del conflicto con las FARC, algo negativo sucede, el mea culpa no sea solamente del gobierno, sino que puedan ellos endosar parte de la responsabilidad de la falla al pueblo colombiano que aprobó dicho pacto.
Estamos ad portas de la firma final del conflicto luego de hacer culminado el compromiso referente a diferentes puntos tales como el Desarrollo Agrario Integral, Participación en Política, Drogas Ilícitas y Víctimas, estando pendientes por concretar los puntos tres y seis, relacionados con el Fin del Conflicto y el de la Implementación, Verificación Y Refrendación.
Todo lo que quieran saber y se puede conocer acerca de este proceso de paz, se consigue en la página web www.altocomisionadoparalapaz.gov.co, allí están expuestos todos los avances y los puntos negociados, lo cual debe ser conocido por todos los compatriotas.
Dilatados los diálogos por las causas que hayan podido acaecer y que pueden justificar la larga espera, hacen que la administración del Presidente Santos Calderón y los delegados en la Habana en cabeza de Humberto de la Calle Lombana metan el acelerador a fondo para lograr echar la rúbrica al documento final antes de que termine este año y evitar que sucedan hechos políticos nacionales e internacionales que puedan entorpecer el final de este histórico hecho. Ya casi se llega al momento definitivo, no perdamos la fe en este instante; si ya esperamos lo más, esperemos lo menos.
