Escoba Nueva: Barre Bien!
Por Carlos Yepes A.
Colombia ha venido experimentado un acelerado y constante ritmo de crecimiento promedio de su economía durante la última década. Por consecuencia, podemos destacar avances concretos en materia de disminución de la pobreza y en las mejores cifras de empleo. Esto ha sido el resultado de múltiples factores, donde se destacan la prudencia en el manejo de las políticas fiscal y financiera y el ambiente relativamente favorable del sector externo.
Pero una cosa es el ritmo al que ha crecido Colombia (4.7% anual), durante esta última década y otra es el ritmo al cual crecen sus regiones, mantener un crecimiento constante en metas sociales y económicas en cada una de ellas es algo que resulta imposible y evidentemente en materia de productividad y competitividad, que es donde está la clave del crecimiento, cada región se comporta de manera diferente.
Huila como se conoció a finales del año, fue la región que más perdió posiciones en el contexto nacional en materia de productividad y competitividad, somos la región que “jalona” pero hacia abajo, los índices de crecimiento económico del país.
Ante esta cruda y cierta realidad cabe preguntarse dónde y por qué han fallado las acciones y estrategias desarrolladas por el gobierno departamental y la Cámara de Comercio, instituciones desde donde se lidera el tema de productividad y competitividad.
Lo primero que hay que tener claro es que para poder mantener un ritmo de crecimiento, que por lo menos nos acerque con la media nacional en productividad y competitividad vamos a tener que redoblar esfuerzos en muchos frentes y en especial en uno de ellos, el más importante: la productividad.
Incrementar la productividad de manera sostenida mejora los ingresos de la población y su nivel de vida; su mejora depende en un alto grado del comportamiento de la productividad en las ciudades y en Huila, Neiva y sus principales centros urbanos se constituyen en los ejes del dinamismo económico. Del cómo se puede lograr este incremento nos referiremos en ocho días.
Por ahora esperamos que este nuevo año de elecciones y cambio de dirigencias le den a Huila un nuevo aire, un nuevo equipo que gerencia al departamento, donde algunos “aferrados” en el poder no han permitido que nuestro Huila actúe como una gran fábrica de innovación y emprendimiento.
Por eso en este año de cambios, es importante analizar propuestas y no comer cuento …… lo único cierto es que: Escoba nueva….barre bien!!!
