Es un delito ser cristiano
Froilán Casas
Como van las cosas allá iremos a llegar. Dios en algunos ambientes se va volviendo un estorbo; es más, Dios sobra en muchos estadios de la ciudad secular. A la par que en el occidente “cristiano” se quiere sacar a Dios hasta de la Constitución, en Oriente el Islam pone su norma con el Corán y la Shaira invadiendo todos los códigos. Es noticia cuando un grupo fundamentalista asesina a inermes ciudadanos que ven un espectáculo como el caso del concierto en el teatro Bataclan en París en noviembre de 2015 cuando irrumpieron los fundamentalistas casi a media noche gritando: ¡Alá es grande!; asesinando a 137 personas y dejando heridas a 415. Otro horrible episodio cuando en enero de 2015, en París igualmente, atacaron las instalaciones del semanario Charlie Hebdo dejando un saldo de 13 muertos y 11 heridos. ¡Líbrame, Señor, de los fanáticos y más los fanáticos religiosos! La época de bárbaras naciones parecía que se había superado y ya ve usted, amigo lector: los integrismos y fanatismos religiosos resurgen de las cenizas como el Ave Fénix de una manera alarmante. Mientras el Occidente se jacta por su agnosticismo y su librepensamiento, el Oriente llega con su arrollador proselitismo impositivo invadiendo todos los espacios. Qué bueno que llegaran, pero respetando las costumbres y creencias o acomodándose a ellas o, viviendo sus creencias sin imponerlas a los otros. Otro hecho lamentable: la masacre de Orlando el pasado 12 de junio con un saldo de 50 muertos. ¡Qué terrible! Un solo asesino mata a sangre fría a cincuenta personas. ¡Qué horror! La sociedad está indefensa, -claro ahí están las consecuencias en un país en donde las armas se venden como juguetes-. Todos esos crímenes se deben condenar sin vacilación. Pero hay una doble moral en el colectivo social: matar a cristianos es algo normal, ni siquiera es noticia. Veamos hechos recientes: al grupo fundamentalista nigeriano Boko Haram se le atribuyen muchos asesinatos en atentados a iglesias cristianas y a colegios cristianos. Luchan porque se imponga la Sharia (reglas de vida pública sacadas del Corán) en la legislación civil. Los desplazados de Siria e Irak son en un alto porcentaje cristianos. ¿Por qué los expatrian o son asesinados? Por el grave delito de ser cristianos, casi todos pertenecientes a nuestra Iglesia Católica y Apostólica. El martirologio romano de los espectáculos en el Coliseo parecen repetirse pero con un crecimiento geométrico. ¡Qué tristeza! Esos hechos no son noticia. El genocidio cometido por el imperio Otomano contra el pueblo armenio por allá por los años 1915 a 1923. Los judíos y los cristianos (católicos) eran llamados dhimmi, los despreciaban y tenían toda clase de discriminaciones: eran los cerdos de su época cultural. El imperio otomano se propuso exterminar al pueblo armenio. En el lapso descrito fueron masacrados alrededor de 1.500.000 armenios. A pesar de la declaración de los Derechos Humanos, las masacres campean en algunos lugares del planeta. Todo fanatismo es nefasto. ¡Qué horror! Matar en nombre de Dios. ¡Hasta dónde llega la alevosía y maldad del hombre! ¿Cuándo estaremos nosotros entre los diez países más pacíficos del mundo? ¿Algún día podremos vivir en un sano pluralismo?
