jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-01-24 06:27

Entre peajes y politiquería

Por Amadeo González Triviño

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 24 de 2015

El Gobierno Nacional es consecuente con las necesidades del pueblo huilense y sobre todo, por el tratamiento que se nos da, propio de las regiones olvidadas, gracias a que no tenemos dirigentes políticos, no tenemos voceros en el Gobierno, y somos electores de un grupo de politiqueros baratos que en ningún momento se han ocupado de sus electores, y por el contrario, han usurpado la representatividad que se les ha ofrecido desde sus altos cargos públicos.

No podemos extrañarnos entonces, que se haya anunciado la instalación de dos nuevos peajes, uno en el Municipio de Hobo y otro en Timaná, los que se suman a los cuatro ya existentes, dentro del Departamento del Huila, territorio que seguirá sirviendo de fuente de ingresos para las multinacionales, con la complacencia de esos que se dicen y se hacen llamar “dirigentes regionales”, que en últimas son cómplices del saqueo y del abandono en el que nos encontramos.

La entrega que se hiciera desde el anterior gobierno del río Magdalena, para su explotación por parte de lo que se ha denominado el Proyecto Hidroeléctrico el Quimbo, es irreversible y nunca ha de regresar al patrimonio de los huilenses y por tanto, esa concesión será una forma de patentizar los mecanismos que solo las dictaduras avalan, en el trasegar de democracias disfrazadas por politiqueros y vendepatrias que hoy regentan las representatividad de nuestra comarca ante los entes gubernamentales y el legislativo, amén de la inexistencia de políticas judiciales y de funcionarios en la Administración de Justicia que conozcan y traduzcan la ley en beneficio social y de las comunidades afectadas.

Y una Electrificadora como la del Huila, que debería velar por unos precios más ventajosos para los huilenses por ser generadores y productores directos de energía en nuestro territorio, ha terminado siendo un fortín de políticos fracasados que hoy en día, permite que se anuncie con bombos y platillos, que pasará a ser monopolio del partido político de turno, para seguir en su racha de complacencia con la mediocridad y el abandono de nuestra región.  Es que como se difunde entre corrillos, la existencia de más de veinte subgerencias y asesores con sueldos millonarios, y la contratación a dedo, de sus operarios y maquinistas, terminan haciendo exigibles sobrecostos en la facturación y el valor real de la energía en nuestro territorio.

Así las cosas, los huilenses al igual que muchas regiones colombianas, seguiremos sufriendo los avatares de una política de manzanillos y de baja estirpe, como la que hoy se vanagloria de ser nuestra representatividad, máxime cuando no se respetan los elementos esenciales de una Constitución Política, que ha florecido solo para la corrupción, para la inequidad, para la impunidad, la injusticia y el desgobierno de la ética y de la moral.    

Aceptemos finalmente que nuestra clase política es inepta, que nuestros gobernantes carecen de legitimidad para la defensa de nuestros recursos y que los medios de comunicación son la última alternativa que nos queda, para denunciar los atropellos y toda la forma de arbitrariedades que se vienen viviendo en contra de nuestras comunidades, son los medios grandes protagonistas contra la corrupción, la impunidad y el vandalismo oficial, tan de moda en nuestro país de la esperanza.