viernes, 03 de abril de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-06-12 09:09

Entre curioso y sospechoso

Curioso que Heigel, hermano de Wilmar Charry, secretario de desarrollo de Neiva, aparezca al lado de Mauricio Olave, el representante legal de la empresa que manejará los millonarios contratos artísticos de San Pedro, que incluyen la presencia de Marc Anthony.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | junio 12 de 2014

Sospechoso porque Charry, el funcionario, tenía la responsabilidad de entregar –a nombre del municipio- los lugares donde unos particulares van a usufructuar los espectáculos (la calle del festival), aprovechando la inmensa avalancha de turistas a Neiva.

Curioso que el hermano “pastor” y gerente de la emisora HJ doble K tenga alguna responsabilidad o una sociedad camuflada, con el empresario al que le adjudicaron el contrato, en el que se invertirían unos tres mil millones de pesos, y que –según entendidos- puede producir utilidades por un monto igual o superior, por los tres días de la exclusividad de la explotación.

Sospechoso que los hermanos Charry hayan movido el ajedrez de la empresa para que Wilmar estuviera en la administración municipal, mientras Heigel recibe los favores de “la jugada” burocrática. Un verdadero acto de brujería, actividad paternal bien aprendida.

Curioso que Neiva haya entregado al departamento, sin mayor discusión, la organización de los eventos, dejados en manos del Fondo Mixto de Cultura, convertida en una especie de empresa privada que puede eludir la vigilancia de los organismos de control.

Sospechoso que Charry, el pastor parrandero, no aparezca formalmente en ningún documento, pero sí en presentaciones y reuniones para organizar las fiestas, que muy generosamente y de forma indirecta (un truco de ilusionismo) le adjudicó su hermano, mal funcionario en la empresa familiar, pero efectivo con los manejos de lo público.

Curioso que el alcalde Pedro Hernán Suárez no haya percibido nada raro en todo el proceso y que haya encontrado “normal” que el hermano de su secretario de desarrollo –el que entregó los lugares públicos a los particulares, para que los usufructuaran en San Pedro- haga presencia con Olave como uno de los organizadores de los eventos. No me crean tan juanlanas con el cuento de una supuesta “asesoría”.

Sospechoso que la maliciosa Margarita Suárez, tan pendiente de todas las movidas de su hermano y la responsable de su defensa permanente –ante la mudez del alcalde- esté ensimismada con los trofeos de su marido torero, intencionalmente desentendida de los intereses generales de Neiva y de la familia en estas festividades.

Curioso que la gente sólo vea el ojo caído de Wilmar. Sospechoso que Heigel, aventajado mercader juerguista, se disfrace de pastor y ahora sea uno de los organizadores de la rumba opita.