lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-01-07 08:33

En vilo por El Quimbo

Alfonso Vélez Jaramillo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 07 de 2016

El tema de la generación de energía en la represa El Quimbo se salió del reclamo regional por las compensaciones de Emgesa y ahora es un asunto que esta dividiendo la opinión pública y los medios de comunicación en todo el país.

El nuevo Gobierno de Carlos Julio González se tomó en serio este escenario y lo colocó en primerísimo primer plano, como lo hizo su antecesor Carlos Mauricio Iriarte, quien igual que González no estuvo de acuerdo con más represas en territorio del Huila.

Esta discusión se menciona de manera insistente no solo en los altos estrados judiciales y administrativos de Neiva y Bogotá, igualmente en los organismos ambientales y desde esta semana en los rincones más ignorados de la cuenca del rio Magdalena, que se  está secando.  

De manera coyuntural el Fenómeno del Niño se convierte en un factor decisivo para el sentido del fallo que resolverá en las próximas horas, si la generadora sigue o no con sus turbinas pagadas.

Aunque no comparta, valdrá más el interés del país económico que los derechos de los huilenses al momento de tomarse una decisión al respecto.

Personalmente creo que pesará más la presión del Gobierno Santos, de los empresarios piscícolas y de la industria que las protestas de los huilenses, por aquello del Interés Nacional en las decisiones de fondo, clásico de nuestro liberal sistema económico.

Hay que reconocer que es justo el Reclamo exigiéndole a Emgesa que cumpla sus compromisos y las compensaciones ambientales y sociales por la construcción de El Quimbo, aunque es ineludible  mencionar que el Presidente de la compañía Lucio Rubio negó que haya habido inobservancia de su parte.

Sigo creyendo en el aforismo popular muy común entre nuestros viejos “después del ojo afuera no vale santa Lucia”, significa que si no hicieron algo antes de la construcción de El Quimbo, ya no hay nada que hacer.

El Gobierno de turno  de Pajarito Sánchez asintió y hasta apoyó la construcción de El Quimbo, en momentos en que el mismo empresariado nunca se movilizó cuando se adjudicó la licencia y después cuando comenzaba la construcción del complejo hidroenergético.

Ni los privados ni los dirigentes políticos dijeron algo cuando el Gobierno de Álvaro Uribe adjudicó  el proyecto El Quimbo, descociendo el Auto 517 de  expedido por el Ministerio del Medio Ambiente, del día 31 de julio de 1.997, por el cual declaró no viable ambiental y socialmente esta megaobra.

Uribe lo hizo porque para su Gobierno prevalecía más el desarrollo económico que el reclamo de ambientalistas y las comunidades huilenses, además tenía una popularidad enorme que le permitía actuar como señor y dueño del país, sin que nadie dijese algo.

Posteriormente  recibió como premio  una votación en el Huila de más de 250 mil votos para sus listas, de manera que no nos rasguemos las vestiduras buscando culpables, si estamos metidos en el mismo círculo vicioso.

Es decir ha valido más la politiquería que los intereses regionales, particularmente creo que los empresarios se equivocaron porque creyeron que las multimillonarias inversiones de Emgesa iban a fortalecer en un cien por ciento la economía de nuestro departamento y no fue así.

Me gusta la conformación de un comité público privado por el iniciativa del Gobierno González Villa, para el manejo de esta situación, que ojalá no se desvíe de sus funciones.

Sin embargo no hay que olvidar que hay millones de personas que viven en las poblaciones aguas abajo del rio Magdalena, que están preocupadas por el bajo nivel de sus aguas, ni de los piscicultores de Betania ahora entre dos aguas: el bajo nivel y/o la contaminación de las aguas represadas si se ordena generar energía o abrir las compuertas de El Quimbo.