En memoria del brigadier general Luis Bernardo Urbina
JORGE ELISEO CABRERA CAICEDO
El brigadier General Luis Bernardo Urbina Sánchez fue un ser de condiciones Cristiana excepcionales. Se le reconoce en su brillante carrera militar por su lealtad y amistad sin límites con sus compañeros, superiores y subalternos. Siempre atento y dispuesto a procurar el bienestar de sus familias. Se ganó con facilidad y con razón el corazón de todos sus amigos. Participó con generosidad, a lo largo de su brillante trayectoria, en múltiples tertulias brindando sin ningún egoísmo sus excelsas virtudes humanas y patriotismo sinigual. Nunca claudicó de sus férreos principios. Combatió con pundonor la ignominia. Sus prematuros quebrantos de salud no lograron truncar el noble objetivo que se propuso, de servir a la Patria.
Amó a su familia, a su ejemplar esposa Marta Claudia Trujillo, a sus hijas Claudia Andrea, Maria Alejandra, Luisa Daniela y a sus adorados nietos Salomón y Paloma. Amó a sus hermanos Gustavo, Mercedes, Juana Catalina, Simón. Amó igualmente sin límites a su querida tierra de Nemocón y de Cogua. Amó a sus amigos. También amó a nuestra tierra del Huila, la tierra de Marta Claudia. Su paso dejó una huella inmensa de esperanza, honor, rectitud, valor, liderazgo, dignidad, respeto, amistad y de un profundo y hermoso calor humano. Amó a Colombia entera!
Sus cenizas reflejarán el mensaje de la oración por la Patria: COLOMBIA PATRIA MIA TE LLEVO EN MI CORAZÓN. CREO EN TU DESTINO Y ESPERO VERTE SIEMPRE GRANDE, RESPETADA Y LIBRE…………….MI MISIÓN MÁS GRANDE ES LA DE LLEVAR CON HONOR EL TÍTULO DE COLOMBIANO.
Ante este hombre íntegro, que con honor supo honrar a su Patria vistiendo el uniforme militar, sembrando siempre los principios cristianos, en esta hora de tantas aflicciones digamos con el Príncipe de las Letras Castellanas Marco Fidel Suarez: ¨¡ Oh Dios de Amor y de Poder! Da tus pies a los Colombianos que queremos llorar sobre sus llagas los errores pasados; de las llagas de tus manos derrama óleo Divino sobre las heridas de éste pueblo; y en la llaga de tu Corazón guarece las generaciones inocentes. No permitas que ningún colombiano sea siervo intelectual de enemigos extranjeros tuyos¨. Este era el sentir de nuestro compañero y amigo de todas las horas, el General Urbina Sánchez.
Elevemos en silencio una plegaria en su memoria!
