En esta esquina: Cómplices mentirosos
Por Marco Fidel Yukumá
Más de tres intervenciones que han debido hacerse al Puente Paso del Colegio sobre el río Magdalena, para reparar daños que le han provocado los vehículos de carga pesada al servicio de la multinacional Emgesa desde el año 2012, han sido con recursos del Estado, es decir, con la plata de los impuestos que nos toca pagar a los huilenses. Lo que más duele es que esos daños fueron causados por una empresa privada en desarrollo de una obra privada, que no le representa nada a la región, más que perjuicios y consecuencias irreparables.
Lo lógico aquí y en cualquier país, es que esos daños los ha debido asumir la empresa que los causó, porque para nadie es un secreto que este puente estaba en perfecto estado antes de que se iniciaron los trabajos de construcción de la hidroeléctrica El Quimbo, que lo sometió con sus pesadas volquetas a un evidente debilitamiento de sus estructuras hasta que le produjo el colapso total. La primera vez el director de Invías Carlos Rosado, uno de los funcionarios más mentirosos del gobierno de Santos, dijo que para obligar a Emgesa a pagar los daños demandaba mucho tiempo y que era necesario arreglar el puente cuanto antes. Sin embargo, el puente estuvo fuera de servicio más de un año, tamaña mentira que se comprobó en esa época, solamente para proteger a Emgesa y no correrle ninguna obligación.
Después de la primera vez, vinieron tres emergencias más en el puente, afectando a más de 180.000 habitantes del occidente del Huila y del oriente del Cauca. Los daños estructurales se pagaron todas las veces con recursos del Estado, porque Emgesa no ha puesto un solo peso, aunque numerosas instituciones del gobierno han reconocido que los daños no han sido causados solamente por la cantidad de volquetas con sobrepeso. También se provocó un evidente debilitamiento de uno de los estribos al sufrir el caudal del río por las obras de la represa, desviación que impactó esa estructura. Así se deriva de un informe técnico de Invías en el que se corrobora que si ha existido responsabilidad directa de Emgesa en los daños constantes causados a este importante viaducto.
En repetidas ocasiones se ha preguntado a ministros, a directores de Invías, a los asesores presidenciales y al mismo presidente Santos, cuando se le va a exigir a Emgesa que responda por los graves daños que le ha causado al Puente Paso del Colegio, y no ha existido una respuesta convincente. Advierten que se va a investigar, y que eso no es lo importante, porque la prioridad es la recuperación del puente. Se salen por las ramas para no comprometerse con la multinacional a la que hasta el presidente parece que le temiera, dejando la sensación de que existe una deliberada intención de protegerla. Se comportan como cómplices mentirosos y protectores de otros intereses, menos los de la región.
A nadie le queda claro en el Huila por qué tanta complacencia de las entidades del gobierno nacional con los dueños del represa El Quimbo. Tampoco está claro por qué a tan poquitos huilenses les duele lo que esta multinacional está haciendo con la región. Son más los que prefieren el silencio, y unos pocos los que se benefician de ese silencio, tratando de alcanzar incluso el favor popular, después de haberle jugado sucio a su región beneficiándose de unas cuantas prebendas a cambio de permitir que semejante afrenta contra el departamento, sea hoy la pesadilla que nadie imaginó.
