domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-08-11 08:36

En el Huila manda “la patrona”

Edgar Artunduaga

Escrito por: Redacción Diario del Huila | agosto 11 de 2016

Miriam Hurtado tiene hoy mejor imagen pública que Carlos Julio, su marido, el gobernador. Y no solo ejerce poder en la política y la administración regional sino que fue capaz de desterrar a toda la familia González Villa, por lo menos de los espacios oficiales y vistosos.

Claro que Cielo dispone de finca propia, como diría el poeta Winston Morales. Comfamiliar, ahora manejada por Luis Miguel Losada, súbdito de la cuestionada exgobernadora, dispone de tantos o más puestos y presupuesto que la gobernación.

La Caja de Compensación Familiar, después del saqueo perpetrado por Armando Ariza (en la cárcel) y decenas de compinches (casi todos libres y millonarios) todavía sigue siendo una mina de plata, a la que consignamos todos los huilenses por ley.

La señora Hurtado, a quien le dicen muchos “la patrona”, por su pasado o por sus actividades de hoy, visita los municipios, carga niños mocosos y abraza viejos muecos, algunas veces en compañía de doña Mercedes, su señora madre.

El decir generalizado es que Miriam ha venido financiando las campañas políticas de los González y también la de Carlos Julio. Es posible que le hayan devuelto “la inversión” duplicada o triplicada. Al fin y al cabo ella ha sido prestamista y tengo el recuerdo de que junto a la oficina de Carlos Julio senador operaba su mujer con el despacho de agiotista, asunto que los convierte en sujetos implacables con el centavo y los intereses.

Allá ellos con los líos o entuertos que se metan para recuperar o multiplicar el dinero, a costa del Estado y las arcas del departamento, vigilados por una contralora de bolsillo y una asamblea complaciente.

Me sorprende -al margen de su historia o quizá por ella- la empatía lograda por la primera dama del departamento con muchos alcaldes y miles de personas pobres, y sus recorridos diarios por poblaciones apartadas y abandonadas, cuando podría solazarse en la poltrona del pequeño poder regional, y limitarse a escuchar el coro de aduladores y mendigos de las migajas oficiales.

Entre tanto, el gobernador González se desplaza agachado, como un oso hormiguero, cuerpo rollizo y espalda encorvada –cada vez más parecido al papá- asumiendo su rol de pequeño estadista, sin afanes, porque las desgracias del alcalde de Neiva, Lara Sánchez, le permiten brillar sin logros.

En ese firmamento, en esa medianía calurosa de nuestro hermoso Huila, emerge Miriam Hurtado, figura delgada, un bonito lejos, y una gracia singular que ha permitido el difícil milagro de la conexión humana con las multitudes.

El tema de las primeras damas huilenses da para un libro. La ambiciosa Madeleine (Mónica Yulitza), que usurpó en sus funciones al alcalde Pedro Suárez. La engreída Sandra Marcela Rubio, que convirtió en pelele al “Pajarito” Sánchez. La sobria e inteligente esposa de Carlos Mauricio Iriarte. Y otras señoras que clasificarían para el programa “Laura en América”.