Empieza el desarme
Editorial
Si se continúa cumpliendo con el cronograma establecido en el Acuerdo Renegociado de Paz suscrito entre el gobierno nacional y las Farc, hoy comienza el día D + 90 que permitirá que este grupo subversivo le entregue a la ONU, las coordenadas para la destrucción de explosivos, el registro de las armas de acompañamiento y el almacenamiento. Así lo han confirmado el Alto Comisionado para la Paz, Sergio Jaramillo y el Ministro del Interior, Juan Fernando Cristo, quienes han reconocido que a pesar del retraso que se ha tenido en el ingreso a las Zonas Veredales por factores ampliamente difundidos en los medios de comunicación, se cumplirá con esta tarea. Pero hay que reconocerle a este grupo subversivo, la voluntad para reinsertarse a la civilidad colombiana. Se aspira que el próximo 1 de junio se complete totalmente el proceso de desarme del mismo. Simultáneamente se inicia el proceso de liberación de 1.200 guerrilleros que se encuentran privados de la libertad en las cárceles del país. Saldrán amnistiados, de acuerdo a la Ley aprobada el mes anterior en el Congreso de la República, aprovechando las facultades del Fast Track. Estos reos que saldrán a los campos de concentración, no deberán estar juzgados por delitos de lesa humanidad.
Esto ha creado, una fuerte reacción entre la opinión pública, porque exintegrantes de esa guerrilla, serán nombrados por la Unidad Nacional de Protección y coordinados por la Policía Nacional, para conformen los esquemas de seguridad y protección de sus líderes guerrilleros, quienes podrán desplazarse libremente por el territorio nacional. El sueldo asignado corresponde a $1.825.843 que será sufragado por los contribuyentes colombianos. Serán personal de confianza del nuevo partido o movimiento político, que surja del tránsito de las Farc a la actividad proselitista. Lo que, si se tiene preocupación, es que no todos los nuevos escoltas prestarán el servicio a la cúpula de este grupo insurgente, porque ellos necesitan personal de su entera confianza. También serán destinados para prestar sus servicios a los miembros de la policía nacional, integrarán otras fuerzas del Estado y a particulares. Esperemos que no se vayan a presentar desbordamientos por parte de estos exguerrilleros cuando estén desempeñando dicha tarea. La duda queda en el aire, porque dichos miembros, no pueden tener en curso, ningún proceso penal, ni condenas previas por delitos de lesa humanidad. Eso sí es muy difícil detectar cuáles son, por el actuar delictivo de toda la organización que era narcoterrorista, en otrora. Paralelo a lo anterior serán 320 miembros de esta organización, que se encargarán de adelantar la pedagogía del proceso de paz en todos los departamentos del país. Esperemos la culminación de este proceso que consolida la terminación del conflicto armado con este grupo subversivo, que es una esperanza ansiada por todos los colombianos que se han visto afectados por esta guerra absurda durante más de cinco décadas.
