sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-01-22 10:44

Emergencia vial

Editorial

Escrito por: Editorial | enero 22 de 2017

Nuevamente en el departamento se empezaron a presentar taponamientos en las principales vías que intercomunican el norte con el sur, producto del intenso invierno que, por primera vez en la historia, se generó en el mes de enero del presente año. Las altas precipitaciones han aumentado los caudales de ríos y quebradas, que han inundado los principales cordones viales y extensas zonas de cultivos, provocando cuantiosas pérdidas para la economía regional. Ayer se generaron cierres temporales en la vía Neiva Pitalito, por derrumbes en algunos sitios estratégicos por donde circula todo el parque automotor entre Huila, Caquetá y Putumayo. Esto demuestra la fragilidad y debilidad del sistema vial que posee nuestra región ante la ocurrencia de una eventual emergencia invernal que se presente. La mayoría de las actividades sociales y económicas, quedaron parcialmente paralizadas por estos fenómenos naturales, ocasionando con ello traumas serios para el desenvolvimiento de la actividades económicas y sociales de estos entes territoriales. Esta situación se presenta por la falta de previsión y planeación del diseño y construcción de estas vías, por parte de las Entidades encargadas de tal tarea, que junto con el deficiente mantenimiento de las mismas y un manejo ambiental adecuado de las zonas aledañas a la carretera. En épocas de verano se presentan incendios forestales y una desaforada deforestación de estas zonas, las cuales debilitan las zonas de ladera provocando en épocas de grandes precipitaciones, deslizamientos de masa de grandes proporciones (Tierra, lodo, piedra y árboles).

No hay derecho con la suerte que padecen los habitantes de esta región surcolombiana, producto del olvido y la discriminación a que tienen sometidos el alto gobierno a esta importante zona del territorio nacional. Lo anterior, nos obliga a solicitarle el aceleramiento de la construcción de las obras que nos prometieron durante la etapa pre electoral del plebiscito, de construir la autopista doble calzada, Espinal - Neiva - Mocoa – Santana.  Hay que contribuir en la superación de estas dificultades viales que se nos están presentando, cuando llegan la temporada alta de lluvias. Se debe adelantar un programa de culturización ambiental a los habitantes del área de influencia de las vías afectadas, para que se abstengan de deforestar y provocar incendios forestales, que conduzcan a debilitar las zonas de influencia de los corredores viales mencionados. Las mejores estrategias para mitigar estos deslizamientos de lodos, son evitar la construcción de obras de infraestructura en área peligrosas. Pero el mal está hecho, y hay necesidad de elaborar un mapa sobre el potencial de deslizamientos en estas carreteras y solicitar los recursos económicos al Gobierno Nacional para construir las obras de gran envergadura que sean necesarias para prevenir estos derrumbes y avalanchas que son recurrentes en estas zonas.