ELN dispuesto a dejar las armas
El Ejército de Liberación Nacional, ELN, sorprendió ayer al país con su anuncio. Cuando se esperaba un pronunciamiento más general, algo simbólico y menos contundente, notificaron no solo la firme intención de iniciar un proceso de paz con el gobierno del presidente Juan Manuel Santos, sino que además no descartaron la posibilidad de dejar las armas durante un eventual proceso de diálogo.
En el video, revelado en su sitio de internet y difundido en redes sociales, la guerrilla del ELN, en cabeza de Nicolás Rodríguez, alias Gabino, anunció su disposición de dejar las armas previo examen de “la voluntad real del gobierno y del Estado colombiano para poner fin al conflicto”.
Y lo que le da más peso a la declaración de los elenos, es que es el resultado de un análisis de todas las cabezas del grupo subversivo, luego del debate realizado en torno al V Congreso realizado por ese grupo con motivo de los 50 años de la toma guerrillera a Simacota (Santander), es decir, que es un pronunciamiento consensuado y no la voz de la coyuntura o el querer de una de las cabezas.
En las imágenes difundidas ayer por redes sociales, se incluyen los testimonios de los máximos comandantes del ELN que desde 2006 no se lograban reunir, entre ellos los comandantes Paula, Antonio García, Pablo Beltrán y Nicolás Rodríguez, alias Gabino, máximo jefe del ELN.
Sin duda es un pronunciamiento que le imprime un nuevo aire a las iniciativas de paz del presidente Santos, pues mucho se ha dicho que sin el ELN sentado en la mesa de negociación, la paz sería un hecho incompleto, cojo y hasta ilegítimo, pues estamos hablando de la ausencia de la guerrilla más antigua de Colombia.
“(...) que no se entienda que la paz es solo la dejación de armas o que no exista el conflicto armado. Es todo lo contrario, paz quiere decir construcción de transformaciones donde la sociedad haga parte de la construcción de una transformación que necesita Colombia”, dijo en el video alias Antonio García, otra de las cabezas del grupo rebelde.
El país está expectante de lo pueda pasar en La Habana, un diálogo que se está tornando largo y tedioso, y ahora del inicio formal de las conversaciones con el ELN, proceso que debe ser más ágil que con las Farc, teniendo claro que si se quieren refrendar los acuerdos en octubre próximo, a la luz de un referendo, lo acordado debe incluir a las dos guerrillas.
