martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-11-24 06:19

Elefantes blancos de Neiva

Aníbal Charry González

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 24 de 2015

La locución elefante blanco, acuñada por el vulgo para referirse a obras que se construyen sin  planificación seria, y que después resultan costosas en su mantenimiento, cuando no inútiles para cumplir con los fines para las que fueron concebidas, se puede aplicar perfectamente al caso de MERCANEIVA, como ha ocurrido con tantas otras que pudieron ser emblemáticas para el desarrollo y el ordenamiento de la ciudad como Los Comuneros, que tiene ad portas de una condena de responsabilidad al municipio de Neiva por el incumplimiento como acreedor del acuerdo de restructuración promovido por MERCASUR LTDA, que el ente territorial aceptó sin saber irresponsablemente lo que estaba haciendo  en la administración de la alcaldesa Cielo González Villa, y que tampoco pudieron cumplir la nefasta de Héctor Aníbal Ramírez, y la administración saliente del alcalde Pedro Suárez, lo cual tendrá que heredar por supuesto como auténtico pasivo el alcalde Rodrigo Lara Sánchez.

Esta es la historia de marras de irresponsabilidad administrativa y de falta de autoridad:  MERCASUR LTDA, como administradora del elefante blanco Complejo Comercial Minorista de Mercados de Neiva- MERCANEIVA, al entrar en grave situación económico financiera que la puso al borde de la disolución y liquidación, procedió a solicitar un acuerdo de reestructuración bajo el amparo de la Ley 550/99, y fue así como el 24 de octubre de 2005 la Superintendencia de Sociedades le impartió aprobación, asumiendo el municipio de Neiva el cumplimiento de 11 compromisos especiales que por supuesto incumplió, entre ellos dos fundamentales para lograr la reactivación del proboscidio: cumplir con el POT adoptado por el Acuerdo 016 de 2000, que se quedó en letra muerta, y el no haber obtenido la ocupación plena de los locales de MERCANEIVA.

De tal suerte, MERCASUR LTDA, no tuvo otra alternativa que demandar ante la misma Superintendencia, la condena de responsabilidad al acreedor municipio de Neiva por el incumplimiento de las Secretarías de Gobierno, Movilidad, Salud y el Departamento Administrativo de Planeación que resultaron siendo unos eunucos para cumplir con las obligaciones y compromisos adquiridos por la administración municipal, que generará un grave detrimento patrimonial de concretarse la condena, sino se presenta una propuesta de cumplimiento seria y responsable por parte de la administración saliente ante la Superintendencia, para no dejarle este legado de incuria  administrativa a la ciudad y al gobierno de Rodrigo Lara , que tendría que sortear los embates letales al precario presupuesto público municipal asumiendo la quiebra de MERCASUR.

No hay derecho a que se hubiera actuado con tamaña irresponsabilidad para poner en riesgo las finanzas públicas, que por supuesto debe tener consecuencias en el orden penal, fiscal y disciplinario, que se sumarían a la imputación de cargos que ya hizo la Fiscalía a los representantes legales de  la Central Mayorista de Abastos por el punible de fraude a resolución judicial, relacionado claro, con el monumento a la desidia administrativa  y a la carencia de autoridad de la administración municipal para cumplir con los compromisos inherentes a su funcionamiento, desacatando los actos administrativos que ella misma expide como el Plan de Ordenamiento Territorial.