Elefantes blancos
Editorial
Con la reciente visita del Director Nacional de Planeación, Simón Gaviria Muñoz a la ciudad, se pudo conocer la clara advertencia de que las obras públicas inconclusas no pueden quedar como elefantes blancos, haciendo alusión a tres proyectos específicos que se han venido financiando con recursos provenientes de las regalías petrolíferas y del sistema general de participaciones. Frente al desarrollo de las obras de remodelación que se están llevando a cabo en el principal escenario deportivo del Huila, estadio Guillermo Plazas Alcid manifestó que no iban a quedar a medias y que se deben ejercer mayores controles y un especial seguimiento por parte de las autoridades municipales y departamentales, que, junto con una estricta vigilancia y supervisión de la interventoría, se logrará su culminación. Igual situación sucede con otros proyectos que se han venido ejecutando en los municipios de Nataga y Villavieja. En manos de los Organismos de Control se encuentran las denuncias que han formulado algunos representantes de las organizaciones comunitarias, que van venido ejerciendo el control social al respecto.
Es importante que los huilenses, no podemos seguir siendo simples espectadores de las obras públicas que se han venido ejecutando y que en algunas ocasiones se encuentran con unas deficiencias estructurales en su construcción, producto de los malos diseños y de la deficiente calidad de los materiales utilizados y que se encuentran en un proceso continuado de deterioro. Nos preguntamos qué pasará con los informes y actas de recibo de las mismas por parte de los funcionarios responsables de la ordenación del gasto y de los interventores que no reflejan en muchas ocasiones las condiciones con que fueron pactados en la iniciación de la etapa contractual.
Es destacable el interés que han puesto el Gobernador del departamento, Carlos Julio González Villa y del Alcalde de Neiva, Rodrigo Lara Sánchez, quienes se han convertido en los mayores gestores y vigilantes para que las instancias nacionales, cumplan con la asignación total de los recursos para financiar la totalidad de las obras que se están llevando a cabo y en otras ocasiones se encuentran paralizadas. Uno de los mayores flagelos que presenta la administración pública son las diferentes manifestaciones de los factores que facilitan la comisión de conductas corruptas en los servidores públicos que tienen la responsabilidad de administrar los recursos del erario. La falta de planeación y del ejercicio de controles estrictos por parte de los anteriores gobernantes responsables de la contratación de las obras que se han convertido en elefantes blancos, por la falta de planeación. Lo anterior afecta de manera ostensible el bienestar de las comunidades que esperan su terminación, para frenar los abusos que se cometen contra el pueblo colombiano.
