El zika mata
Esta semana, las alarmas se prendieron con las nuevas cifras de personas afectadas por el zika, el extraño virus que el Gobierno dijo que no hacía daño, que era más leve que el chinkunguña. Sin embargo, con esta nueva epidemia ya se ha entablado relación con enfermedades delicadas como la microcefalia o el Guillain-Barré.
El Huila no ha estado ajeno a esta situación: esta misma semana se conoció la noticia de un niño garzoneño de nueve años que murió luego de padecer zika. De acuerdo con las autoridades, en el momento de su muerte tenía un cuadro de encefalitis. Pero esto no es todo, en diciembre pasado, las autoridades reportaron la muerte de cuatro niños, al parecer, por dengue; pero también habían padecido zika.
Lo que afirman las autoridades sobre el tema es que científicamente no está establecido que un paciente de zika muera a causa de este virus. Sin embargo, con el tiempo se ha establecido la relación entre el zika y el nacimiento de enfermedades como el Guillain-Barré, la microcefalia o la encefalitis, que son patologías que sí generan afectaciones mayores.
Lo cierto es que los más de mil pacientes de zika que hay en Neiva están preocupados por una inminente enfermedad que les deteriore el cuerpo. Por su parte, los administradores del sistema de salud también están sufriendo, pues un paciente con Guillain-Barré le cuesta un dineral al sistema de salud.
¿Por qué tener que esperar que las personas adquieran este virus para tener que pensar en qué vamos a hacer? Las EPS se están declarando en crisis o están buscando que la Superintendencia de Salud las intervenga, de modo que es poco atractivo tener pacientes que generen este tipo de costos.
A pesar de la gravedad del asunto, las medidas que ha tomado el Estado son tibias y cada vez son más las personas con zika. Un virus que advierten que se atenuará hacia mitad de año, sin embargo, otro virus mucho más fuerte y con más del 30% de mortalidad, podría visitar estas tierras.
Esperamos que los medios de prevención del Estado eviten que el nuevo virus (que podría llegar en un año a Colombia) se logre atenuar a tiempo.
Ojalá el Instituto Nacional de Salud logre los mejores resultados y no dé pie a las imprecisiones que den lugar a su clausura, como ya en algunos lugares se viene advirtiendo.
