El Vicepresidente en el Huila
Editorial
El departamento tuvo la grata visita del vicepresidente de la República, Oscar Naranjo Trujillo, donde tuvo la oportunidad de interactuar con diversos actores de la sociedad huilense. El común denominador de los temas abordados, por todos los asistentes a las reuniones programadas en esta ciudad, fue la percepción de la inseguridad que tenemos y que empieza a ser metástasis en la dinámica productiva del departamento. Los ciudadanos cuando transitamos por las calles de los municipios, nos sentimos expuestos a ser afectados integralmente, por atracadores que, sin sentimientos, nos someten a su libre albedrío para atentar contra nuestras vidas y contra el propio patrimonio económico. Además, los empresarios del sector urbano y rural, se quejaron de la incertidumbre que viven, por la permanente zozobra a que están sometidos, debido al alto riesgo de ser secuestrados, dadas los últimos acontecimientos de inseguridad, que se han presentado en este territorio. Igualmente expresaron al alto funcionario, la preocupación que existe por la transformación de las Fuerzas de Tareas Especiales del Ejército, quienes en otrora asestaron los más fuertes golpes a los narcoterroristas de la Farc, cuando mantenían su ambiente belicista. El gobierno nacional ha manifestado que, de cara al posconflicto, los batallones Marte, Apolo, Sumapaz, Zeus, Júpiter y Nudo de Paramillo, se desmontarán y se convertirán en Comandos Operativos de Estabilización y Consolidación. Se espera que los territorios que se despejan, no se vayan a convertir en los mejores escenarios para que los delincuentes, no asuman el papel violento que tenían las Farc antes de su desmovilización.
Todos sabemos que nuestro departamento fue víctima de este conflicto armado, que desestabilizó totalmente la dinámica de la economía, pauperizándola con las consabidas consecuencias que originó para el bienestar de las familias huilenses. Además, se le planteó el inconformismo por el tratamiento inequitativo que ha tenido el alto gobierno, en la decisión de otorgar, solamente al municipio de Algeciras, como el único beneficiado de los programas como territorio de paz, que le permitirá recibir grandes inversiones de desarrollo social y económico. Las demás localidades no fueron tenidas en cuenta. Igualmente, la disminución de las transferencias a los entes territoriales del Huila, han creado una situación de crisis en las finanzas públicas de los mismos y del departamento, que han generado una disminución de los programas sociales y de desarrollo de la infraestructura, que coloca en una incertidumbre, a los alcaldes y al gobernador del departamento, para atender las crecientes demandas sociales que presenta la región. Ese tratamiento inequitativo frente a otros territorios del país, fueron también objeto de las críticas que se hicieron a este ilustre visitante, que por primera vez pisaba territorio huilense como vicepresidente. Esperamos que se convierta en el embajador y en el representante de toda esta temática, que le plantearon los medios de comunicación y las fuerzas vivas de la región.
