El vallenato es poesía
Roberto Mario Chavarro Colpas
En la magistratura
En aras a rendirle honores al género musical que alegra mi existencia (y la de millones de seres humanos dentro y fuera de Colombia) creí pertinente hacer una pequeña reseña de tres obras puntuales, que –acudiendo a mi falaz memoria- ponen de manifiesto la forma en que el soplo de vida que brota del fuelle del acordeón ha sido permeado transversalmente por la lírica latinoamericana, aspecto que reafirma la concepción genial que el imaginario popular le ha asignado a nuestros indispensables juglares.
En primer orden debe destacarse el tema “La Espina” compuesta por el Maestro Adolfo Pacheco Anillo (sanjacintero de origen y abogado de profesión) en donde - para criticar las divisiones regionalistas que tanto daño nos hacen - resalta con orgullo su origen campesino, invocando - como acto de catarsis - el aparte más conocido del poema La Perrilla del expresidente bogotano José Manuel Marroquín, según el cual: “Es flaca sobremanera toda humana previsión, pues en más de una ocasión sale lo que no se espera…”.
En ese marco Pacheco concluye: “…Yo digo que son muy tontos los que hablan de esa manera, porque una espina -de pronto- se le atraviesa a cualquiera-Marroquín en su poema nos enseñó una lección, porque en más de una ocasión sale lo que no se espera…”
El otro disco que merece reseñarse para los efectos de la presente nota se titula “Sanandresana” y fue compuesto por el Ingeniero Octavio de Jesús Daza Daza (quien fuera asesinado en Barranquilla un sábado 12 de enero de 1980) el cual fue grabado por Diomedes Díaz en el año 1979 en el álbum Los Profesionales, en cuyos amorosos versos (dirigidos a esa morena raizal) se evoca un fragmento del poema Nocturno III del bogotano José Asunción Silva, al señalarse:
“Bajo las palmeras vimos que moría la noche, noche de perfumes y llena de murmullos, y hasta las luciérnagas querían sentir tu roce, porque coqueteaban muy alegres al lado tuyo.”
Por último vale la pena destacar que el médico sanjuanero Hernán Urbina Joiro bosquejó en “La Reina”, las líneas que Neruda había prediseñado en la poesía del mismo nombre:
“Yo te he nombrado reina.
Hay más altas que tú, más altas.
Hay más puras que tú, más puras.
Hay más bellas que tú, hay más bellas.
Pero tú eres la reina.”
Advertimos entonces que la influencia del lirismo hispanoamericano en nuestro “Bendito Vallenato” es una realidad que se presentó al masificarse y haberse popularizado sus cuatro aires.
Sirva entonces esta refrescante digresión para agradecerles su paciencia durante el presente año y desearles una Feliz Navidad y un venturoso 2016.
