jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-11-22 07:58

El Valioso Proceso de Paz

Nunca antes nuestro país tuvo tantas esperanzas de conseguir la paz. Hasta los escépticos apolíticos hasta los cáusticos Uribistas muy en su interior han visto y sentido la gran posibilidad de lograr este luchado y sufrido objetivo nacional, así expresen lo contrario y le pongan velitas al patas para que ese triunfo no se dé en el gobierno de Juan Manuel Santos Calderón.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 22 de 2014

Los que alcanzamos a vivir en épocas del gobierno de Belisario Betancur Cuartas que son mas o menos los que se gastan el rato en leer estas cosas que uno escribe a veces con sentido y en ocasiones sin el mismo, recordamos el fracasado proceso de paz iniciado por este mandatario, el cual se identificó con una paloma blanca y que terminó con terribles acontecimientos como el del Palacio de Justicia, que hoy en día aún es sonoro porque la justicia colombiana aún busca a quién culpar mientras el verdadero responsable escribe poemas en una mansión al norte de Bogotá o en cualquier rincón del mundo.

Años después el hijo del huilense Misael Pastrana Borrero logró llegar a la presidencia de la República respaldado por el Partido Conservador y con un discurso cuyo tema central era la posibilidad real de firmar la paz con las FARC. No obstante, por una exagerada confianza en el grupo insurgente se cedieron espacios leoninos que permitieron que éste se fortaleciera mucho más y le causaran la más grave crisis a esta nación por la violencia que se motivó por los excesos permisivos de este gobierno.

El pésimo gobierno y los desastrosos resultados del mandato Pastrana Arango  abrieron las puertas para que llegara al Palacio de Nariño el antioqueño Álvaro Uribe Vélez, quien quizo alcanzar la paz acentuando la guerra, tratando de vencer al grupo guerrillero mediante una carrera armamentista que se caracterizó por los excesos y los famosos falsos positivos en los que murieron tanto insurgentes como militares, policías  e inocentes civiles, estos últimos los más golpeados.

Como podemos ver y sentir, la estrategia de Uribe tampoco fue efectiva y lo que se logró fue dejar un país colmado de hechos de corrupción porque la atención se fijó solamente en atender la guerra y se descuidó lo esencial que históricamente ha sido el alimento de la misma por el rechazo del pueblo hacia la corrupción.

Llegamos al mandato del presidente Juan Manuel Santos Calderón, quien se la ha jugado toda por alcanzar la reconciliación nacional, ¿será malo eso?. Pues sensatamente lo que debemos hacer es seguir orando para que se reanude este proceso y las cosas se den, sea que el resultado se le endilgue a Santos Calderón o al que sea, eso es lo de menos, lo importante es sacar avante el valioso proceso de paz porque este país lo necesita y porque ya no aguanta más.

Concluyo con esta frase de Mahatma Gandhi "Puesto que yo soy imperfecto y necesito la tolerancia y la bondad de los demás, también he de tolerar los defectos del mundo hasta que pueda encontrar el secreto que me permita ponerles remedio".