El tonto del pueblo
Por Dilberto Trujillo Dussan
En una de las elecciones para elegir alcalde Neiva le pregunté a un personaje de la vida política del Huila, por quien iba a votar y me dijo: “Neiva tuvo un alcalde alcohólico, otro cura, uno mentiroso, falta votar por el tonto del pueblo” y efectivamente ese ganó. En su momento me pareció un comentario del mejor humor parroquial pero hoy refleja algunos de los argumentos que tienen los ciudadanos para votar.
En Neiva se vota por lástima, porque es el que va a ganar y hay que estar con el ganador, por gratitud por un puesto o una ayuda (clientela), porque es buena persona, contra alguien o como dijo el mismo personaje “por el último tamal que se comen”.
Desafortunadamente, en Colombia la disputa es entre poderes familiares o de pequeños grupos y no de partidos políticos y esto impide poder hacer juicios políticos en el mejor sentido de la palabra a los responsables del deterioro de nuestra ciudad; hoy lo que impera es yo voto y usted después me devuelve, hay mas movimientos de salvación personal y de voracidad individual que propuestas colectivas de construcción de ciudad y ciudadanía.
Esperemos que los neivanos no nos volvamos a equivocar y elijamos al mejor no solamente en el sentido personal sino en las propuestas reales y concretas que proponga; el próximo alcalde tiene retos (chicharrones) grandes que solucionar, quizá uno de los más grandes va a ser la herencia del SETP, que va a pasar con los mototaxistas, que estrategia va a hacer para garantizar su éxito, cuantos buses van a salir de circulación, una serie de cuestiones que hasta el momento ninguno de los candidatos ha respondido claramente.
Pero quizá el asunto más delicado va a ser el fiscal, los ingresos generados por el petroleo tienden a descender y son la fuente principal de financiación de obras y se hace necesario buscar nuevas formas de financiación de los programas sociales, que proponen los candidatos frente a este grave problema; deberían decirle a los ciudadanos que van a hacer para financiar el desarrollo de la ciudad.
Los problemas de nuestras ciudades se van acumulando, no se detienen y no dejan de existir, esperemos que los neivanos escojamos al mejor, al que tenga las propuestas mas claras y concretas, al que de garantías que la ciudad puede cambiar para bienestar de todos y no de unos pocos y que lo política pueda ser entendida como lo que beneficia a todos y no como la ramera que hace nuevos ricos cada 4 años.
Una pregunta final, no puede ser que dos encuestas de preferencia electoral den resultados tan diferentes, es sospechoso porque por la costumbre de nuestra ciudad de votar por quien va ganando, esto genera opinión y puede inclinar a los votantes indecisos.
