El siete de Santos
Octavio Bermúdez Ahumada
El número siete según la numerología es una cifra que encierra misterios. Según Pitágoras era el número de la perfección, y muy mencionado en la biblia, este número es el que describe el orden en la vida del hombre en todas sus acciones porque toma en cuenta a Dios. La creación fue terminada en siete días (Gén. 2:2); el siete era usado para referirse al séptimo día conocido como el día de reposo (Éx. 20:8); siete días duraba la fiesta de la Pascua (Éx. 12:15); son siete las virtudes del Espíritu Santo que el profeta Isaías usa para referirse al Espíritu de Dios que iba a estar en Jesús (Isa. 11:2-3).
El Apocalipsis es el que más lo emplea: 54 veces para describir simbólicamente las realidades divinas: las 7 Iglesias del Asia, los 7 espíritus del trono de Dios, las 7 trompetas, los 7 candeleros, los 7 cuernos, etc. La tradición cristiana continuó este simbolismo del 7, y por eso fijó en 7 los sacramentos, los dones del Espíritu Santo, las virtudes.
En el mundo el gran número de la perfección también cumple con su enfoque e importancia es así que los siete días de la semana, las siete notas musicales, los siete pecados capitales, los siete brazos del Menorá, el candelabro sagrado y litúrgico judío, los siete sabios de Grecia; los siete metales conocidos en la antigüedad, los siete Sacramentos, las siete Maravillas del Mundo, los siete enanos de Blanca Nieves, los siete samuráis y los siete años en el Tíbet.
Al iniciar el año 2016 con grandes expectativas para muchas personas, se da inicio con algunos cambios y el siete nuevamente se ubica como el número de la perfección. Usando las palabras del gran filósofo griego Hipócrates que enseñó: “El número siete por sus virtudes ocultas, tiende a realizar todas las cosas; es el dispensador de la vida y fuente de todos los cambios, pues incluso la Luna cambia de fase cada siete días: este número influye en todos los seres sublimes”.
Pero en este caso no es la situación, el aumento del salario mínimo llegó al gran número siete, el cual no es más que una muy pequeña porción y para algunos, una cifra miserable. El gobierno quiere que más de seis millones de colombianos sobrevivan con 689.454 pesos, sin embargo, con este incremento del 7%, nos deja muy mal planteados, ¿para que alcanza ese valor?
Será que los grandes empresarios podrán tener la cara hacia sus trabajadores, donde ellos son el motor de las empresas, sin estas personas estarían sin producción y comercialización. Si el alza de los productos en general también aumenta en un promedio del 7%, número de la perfección y de la divinidad, pero no nos hace el milagro de sobrevivir, quisiera invitar al ministro de Trabajo y de Hacienda a realizar un mercado para una familia de cuatro personas, promedio de habitante en un hogar colombiano.
Adicionalmente se cree que la inflación estará por encima del número sagrado del 7%, el posible aumento del IVA es muy probable que la clase obrera que sostienen las fábricas y economía de este país, tenga un poder adquisitivo por debajo de lo deseado, en este caso el gran número siete no es lo que esperamos.
Adicional al aumento del salario mínimo, nunca he podido entender el aumento del subsidio de transporte que es otra arista que nunca es coherente con los aumentos; para el año 2016 el subsidio, para maravilla, inicia con el número mágico es de 77.400 pesos, si en Colombia el servicio público de transporte, que es tan malo, vale en promedio 1700 pesos y si usted debe subir dos veces una de ida y una de regreso a este servicio, o sea diariamente gasta 3400 y labora 26 días al mes, gastando en un promedio de 88.400 pesos mensuales. Los grandes negociadores y los excelentísimos ministros sacan el análisis de aumentar el subsidio de transporte en el 5%, ni siquiera el 7% número de las deidades, no hay derecho señores del gobierno, el excedente debe salir del frágil salario mínimo.
Hago un gran llamado a invocar los poderes del número siete, como número mágico, divino, perfecto, de gran agüero, de todas las energías solares, para que ese 7% que Santos y no el espiritual, sino el presidente Juan Manuel Santos con su sapiencia y muy mal asesorado, pueda que ese muy pequeño aumento nos alcance para la canasta familiar básica, pagar el transporte de los niños al colegio, arriendo y gastos de recreación para todos los de la clase obrera o también se pueda hacer el chance y comprar la lotería, que este año que es bisiesto podamos tener este gran número como amuleto para hacer alcanzar el salario.
* Especialista en Administración Financiera
