sábado, 11 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2017-01-12 08:51

El secuestro de Fabio Duran Borrero

Alfonso Vélez Jaramillo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 12 de 2017

El secuestro de Fabio Durán Borrero, un distinguido agricultor y ganadero de Paicol, Huila, no solo ha despertado una profunda solidaridad en torno a su familia y a  su pronta liberación sano y salvo.

Este plagio puso el dedo sobre la llaga de este cáncer, cuyo temor había desaparecido a raíz del proceso de paz con las Farc,  que durante muchos años tuvieron azotada la región, especialmente el Sur y el Occidente del Huila.

No pretendo poner en duda los acuerdos entre el Gobierno y ese grupo guerrillero, como ya especulan algunas personas que todavía no están convencidas del fin del conflicto, por incredulidad o por razones políticas.

Si el autor del secuestro hubiera sido el Eln ya se lo habría adjudicado, y no creo que hayan sido las Farc, porque no deben ser tan torpes para dar al traste un acuerdo de paz negociado con tantos tropiezos y de cara a la comunidad internacional.

Creo la hipótesis que manejan el Gobierno y las Fuerzas Militares apuntando a  que por las características de la incursión, es muy posible que sus autores pertenezcan a una banda criminal que tiene azotado el occidente y el sur del Huila.

El coronel Marino Valencia Rico, comandante de la Novena Brigada, asegura lo mismo, pero no debe descartarse la presencia de milicianos con asiento en los municipios vecinos.

Este secuestro también coloca sobre la pared las acciones y actividades gubernamentales y privadas que muchas veces de buena fe, en lugar de  surtir un efecto beneficioso cuando se publican en los medios, lo que hace es empeorar la situación del secuestrado.

Los gremios de la región se han solidarizado con la situación de Durán Borrero, el gobernador Carlos Julio González, condenó este secuestro y se ofreció una recompensa de 50 millones de pesos por noticias sobre su paradero.

Inclusive se habla de una marcha de protesta, algunos medios lo señalan como rico, con parientes en el congreso, y en las fuerzas militares, que es familiar del alcalde, pero lo que no se ha dicho, es que no es una persona tan adinerada, como seguramente creen quienes lo tienen en su poder.

Las familias Borrero y Duran, han sido trabajadoras de toda la vida, gente honesta, decente, de buenas costumbres, pero no se les conoce como los acaudalados con capacidad para pagar una fortuna por su secuestro.

El pecado de Fabio Duran Borrero,  es haber comprado un campero hace dos años para su desplazamiento, cuyo precio todavía está pagando.

A riesgo de enfrentar la libertad de prensa, la autorregulación, el papel que cumplen los periodistas y los medios de comunicación, es preciso este comentario, porque muchas veces se publican asuntos insustanciales, sin fundamento, sin corroborar y casi siempre con adjetivación proclive, cuyo fin es la inclinación política.

Don Jorge Díaz, que  fue secuestrado junto con su hijo, señaló que cuando salía algo en los medios, se decía que era un rico ganadero, que el Gobierno se pronunció, que era suegro de Manuel Macías, en ese momento Gobernador encargado, que Uribe lo visitó en su casa, sus secuestradores subían varios millones por su liberación.