domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-05-20 09:23

El saqueo al Sistema de Salud. El Huila no se salva

Pedro Arias

Escrito por: Redacción Diario del Huila | mayo 20 de 2016

Han transcurrido más de cinco años desde de que el Gobierno, la Policía y la Fiscalía destaparon millonarios fraudes al sistema de salud del país que han producido más de 150 capturas, pero el desangre de ese sector continúa por el incesante accionar de los insaciables saqueadores.

Aunque ya van cerca de 20 condenas por las trampas que hicieron con la plata de la salud de todos los colombianos, un informe de la Contraloría General revela que esas irregularidades no son cosa del pasado y que se siguen presentando en varias regiones, especialmente en proyectos desarrollados con dinero de las regalías departamentales y municipales.

El Huila no se salva. A pesar de los escándalos que se destapan y de los corruptos saqueadores judicializados, continúa el fraude con la plata de la salud de los colombianos más pobres. Por el caso de Comfamiliar, en el Huila, hay 8 capturados, entre ellos Armando Ariza, gerente de esa caja de compensación.

Pero el caso más aberrante y escandaloso es el del Centro de Salud Integral Materno-Infantil de Neiva, que sigue en total impunidad. Los 4.458 milloncitos de pesos que se entregaron como anticipo para la construcción de ese centro de salud terminaron integralmente enterrados en una obra sin concluir y que nadie está usando. Los trabajos deberían haber estado listos a los 585 días desde la firma del contrato, pero los avivatos contratistas nunca construyeron lo que allí se mandaba y no les ha pasado nada. La ridícula construcción que alcanzó a ser levantada “tiene además el deterioro progresivo causado por el abandono”.

La Contraloría señala que se cometieron errores tan crasos como el de las salas de cirugía que no tienen la altura necesaria para la instalación adecuada de los equipos de iluminación. También hay graves errores en el tendido de la red del acueducto, del alcantarillado sanitario y de las aguas pluviales. “Una vez construido, en las actuales condiciones, es imposible efectuar la conexión al sistema de alcantarillado de aguas lluvias de la ciudad”, dice la Contraloría.

Las debilidades en el control de los recursos y las finas habilidades utilizadas por los funcionarios de la salud siguen llevando al desvío los dineros que deberían servir para atender los males de los colombianos.

“El año pasado –y la cuenta es apenas parcial– se perdieron no menos de 21.043 millones de pesos de la salud por la corrupción y el desgreño administrativo. Entre las principales venas rotas se siguen detectando los recobros al Fondo de Solidaridad y Garantía (Fosyga), precisamente la entidad saqueada en grandes escándalos como los de la liquidada EPS Saludcoop, que llegó a ser la más grande del país”.

En las auditorías a las cuentas de la salud en el 2015, la Contraloría encontró que algunas IPSs y EPSs le siguen cobrando al Fosyga los tratamientos y medicamentos que deberían entregar a los pacientes sin ningún tipo de trabas ni de condicionamientos, pues están incluidos en las coberturas de los regímenes contributivo y subsidiado.

“Servicios negados. Atención negligente. Pacientes que mueren en los pasillos esperando una autorización de su EPS. Hospitales atestados. En este país nos acostumbramos a padecer un sistema que funciona mal. Las cifras así lo evidencian: son cada vez más las quejas, los reclamos y las tutelas que buscan un servicio digno, que salve vidas”.

Mientras tanto, el Gobierno, al declarar la salud como un derecho fundamental, busca afanosamente salidas a la crisis.

Si usted cae enfermo en Colombia, de alguna gravedad, lo más probable es que su vida se logre salvar gracias a un Juez de la República y no a la entidad prestadora de los servicios de salud.

El segundo derecho fundamental más invocado por los colombianos, según la información estadística suministrada por la Defensoría del Pueblo, es el de la salud. El primero es el derecho de petición y el tercero es el de los derechos económicos, sociales y culturales, relacionados con la dignidad humana.

En el año 2012, en el Huila, se presentaron 120 Tutelas relacionadas con la salud, 92 en el año 2013, 147 en el 2014, 193 en el 2015 y ahí vamos, esperando que los corruptos saqueadores del sistema les den un respirito a los enfermos más vulnerables de Colombia.