El Rincón de El Botalón
Dramática situación de las empresas públicas de Neiva
El pasado martes en la acostumbrada Tertulia del Botalón nos acompañó el secretario del Comité de Veeduría Ciudadana a las EPN, Humberto Castro Mujica, quien presentó un detallado informe financiero e indicadores de gestión de las Empresas Públicas de Neiva del año 2000 al año 2015.
Año a año, las Empresas Públicas de Neiva vienen en un proceso de deterioro crítico en su gestión gerencial, administrativo, técnico, financiero y de control, que se puede observar con los indicadores que presenta la Empresa en estos últimos años. La Empresa en el año 2000 contaba con 63.100 suscriptores y al finalizar el 2015 con 104.252 suscriptores, es decir un incremento del 65,3% durante los 15 años. El total de agua facturada promedio mes durante el años 2.000 fue de 1.729.266 M3, que venía a representar un consumo promedio de 27.4 M3 por suscriptor; mientras que en el año 2.015, el promedio facturado fue tan solo de 1.563.817 M3 mensual, 15 M3 por suscriptor, es decir 165.449 M3 menos agua facturada que hace 15 años, con 41.152 nuevos suscriptores.
A pesar de las enormes inversiones realizadas por las EPN en el periodo analizado para la optimización del acueducto de la ciudad, con recursos transferidos del Sistema General de Participación SGP, de regalías petroleras, de varios Ministerios, del Departamento y del Municipio, el Índice de Agua No Contabilizada IANC, cada año se agrava más, cuando en el año 2.000 registraba el 58,8%, en el 2.009 llego al 67.8% y en el 2.015 al 62.8%; cuando la ley tan solo acepta un IANC del 30%. Este indicador quiere decir que por cada 100 M3 de agua que capta el acueducto se perdieron 62.8 M3 en el 2.015.
Según los reportes la empresa facturaba en el Servicio de Acueducto $13.660.8 millones en el 2.002 y $24.214.2 en el 2.015, un incremento promedio anual del 6.4%; En el Servicio de Alcantarillado en el año 2.002 la empresa facturo $2.390.8 millones y en el 2.014 facturo $24.214.2 millones, que viene a representar un incremento desproporcionado del 912.8% en 12 años, 76% promedio anual. En el Servicio de Aseo se facturo en el 2.002, $4.647.9 millones y en el 2.013 facturo $15.358.3 millones, que viene a representar un incremento del 230.4% en 11 años, 21% anual. En el 2.014 EPN facturo tan solo $34.8 millones por servicio de aseo, al haber entregado en concesión este servicio a Ciudad Limpia.
Los ingresos operacionales de la empresa fueron de $20.541.1 millones en el año 2002, de $59.369.1 millones en el 2013 y $48.480.1 millones en el 2014 (reducción al dejar de captar el servicio de aseo), ingresos que vienen a representar un incremento promedio año del 11.3%. En cuanto a los costos de operación y ventas se registra para el año 2002, $19.185.6 millones de egresos, de $62.900.1 en el 2013 y $50.113.5 en el 2014, que viene a representar un incremento anual en los costos y gastos del 20.7%. De continuar la tendencia de ser mayor los costos de operación a los ingresos, hace insostenible económicamente a las EPN.
Producto de la ineficiencia administrativa, la injerencia de la politiquería, la improvisación, el clientelismo y la corrupción, los resultados de la gestión la podemos evaluar con el análisis de las perdidas operacionales que año a año viene mostrando las EPN: $1.756.1 millones en el 2003; $618.1 en el 2004; $1.236.7 millones en el 2005; $233.4 millones en el 2006; $990.4 millones en el 2007; $6.323.9 millones en el 2011; $2.937.0 millones en el 2013, y de $665.7 millones en el 2014. Estos resultados son inexplicables para una Empresa Monopólica, con una fuente de ingresos seguros, sin competencia, con un mercado de más de 100.000 suscriptores, asignación de recursos ilimitados transferidos del SGP, regalías, de los gobiernos nacional, departamental y municipal, que le han representado una tercera parte del total de los ingresos recibidos anualmente.
Otro indicador letal que se presenta es el de la Cartera Vencida y la cultura de no pago que se instituyo hace muchos años. En el 2002 se registraba $10.626.5 millones por concepto de deudores, y en el 2014 superaba los $20 mil millones; las deudas de difícil cobro que en el 2002 llegaban a $4.240.6 millones, en el 2014 llegan a $10.922.2 millones. Este factor se presenta producto de una tolerancia excesiva de las administraciones anteriores, debido en parte al apoyo financiero para inversión recibido por las EPN, pero hacia el futuro el panorama es desfavorable debido a la reducción de regalías y del SGP, a los entes territoriales.
Otro gran problema que tiene las Empresas Públicas de Neiva por resolver son los innumerables litigios y demandas, entre los más importantes: Aseo Total por $6 mil millones; Sur Aseo por $12.5 mil millones; Aguas de los Andes $12.3 mil millones; Operadores de Agua y Energía por $39.5 mil millones, para un total de $73.8 mil millones. Cualquiera de estos litigios que pierda las EPN, pone en enorme riesgo la sostenibilidad económica de la empresa.
Finalmente, se consideró la necesidad de que el Alcalde de Neiva, doctor Rodrigo Lara Sánchez, cumpla con una de las promesas que hizo en la campaña a la Alcaldía de reestructurar las Empresas Públicas, reformando los Estatutos y cambiando la Junta Directiva para que deje de ser una junta de bolsillo del alcalde de turno. Nadie entendería que la actual administración asumiera como suyos los evidentes errores y hasta delitos de las administraciones anteriores, y en lugar de tratar de corregirlos y denunciarlos, se dedicara a justificarlos y defenderlos acusando a sus críticos serios de enemigos gratuitos de la administración. ¿O será que la gerente actual ha sido prácticamente secuestrada por los burócratas de las administraciones anteriores, que la obligan a defender sus errores, los asuma como suyos y declare como sus enemigos a quienes no hemos atrevido a denunciar las falencias de las administraciones anteriores? ¿Será que el alcalde Lara ganó el gobierno, pero no ha tomado el poder en EPN que sigue siendo manejada por la burocracia anterior? En las Empresas Públicas de Neiva no hay que “mejorar su imagen”, supuestamente distorsionada por unos críticos implacables, enemigos sin razón de sus “aciertos”, sino CAMBIAR DE FONDO una entidad víctima del clientelismo, la ineficiencia y la corrupción. “Mejorar la imagen” sería cuestión de maquillaje a cargo de expertos publicistas y manipuladores de opinión; CAMBIAR LA EMPRESA es asunto de expertos en gerencia, administración, técnica y servicios públicos. Neiva necesita unas Empresas Públicas serias, eficientes, técnicas, bien administradas y robustas financieramente para que en lugar de estar mendigando auxilios del presupuesto municipal, le aporten millonarias utilidades. No que maquillen ese esperpento que dejaron 12 años de clientelismo, ineficiencia y corrupción, de las que NO son culpables ni la actual gerente Cielo Ortiz ni el alcalde Rodrigo Lara Sánchez, quienes no tienen por qué asumir y defender esos errores, sino denunciarlos y corregirlos.
