domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-06-22 06:24

El respeto a las minorías

Froilán Casas

Escrito por: Froilán Casas
 | junio 22 de 2016

Somos extremistas, pasamos de un polo al opuesto. No nos gusta ser equilibrados. De un irrespeto flagrante a las minorías por la mayoría aplastante a nivel étnico, político, económico, social, etc., pasamos al extremo de la imposición de las minorías. Hemos volteado la escalera, ¿por qué no la dejamos horizontal? ¿Por qué no respetamos al ser humano por ser humano? Quitémosle al hombre los calificativos étnicos, políticos, religiosos, físicos, síquicos y respetemos al hombre independientemente de su condición. ¿Debemos respetar a los homosexuales? Claro que sí, no por ser homosexuales, sino por ser humanos y ese es el soporte universal del respeto por toda persona. No por pertenecer a una etnia determinada debemos respetar al otro; lo debemos respetar porque es persona humana, pertenezca al partido, etnia, situación física o síquica, que sea. El respeto a las minorías exige a su vez, el respeto a las mayorías. Para respetar al otro no debo preguntar a qué grupo pertenece; el hecho de ser humano, merece el más profundo respeto. Esos imaginarios culturales que se han venido introduciendo en nuestra sociedad, son otra forma de discriminación y por ende de violencia. ¿Quiénes son los indefensos? Los niños, los ancianos, los enfermos; ellos sí merecen un trato preferencial. A los demás trátenos con respeto,  respetando las reglas de convivencia aplicables para todos. El ser humano merece respeto por su misma condición  desde el momento mismo de la concepción. ¿Quién le ha dado autorización al hombre para que mate a un congénere por el sólo hecho de estar en proceso de gestación? Hoy matar a los animales es un delito grave, pero matar a los niños en su vida intrauterina es un derecho. ¡A dónde hemos llegado abusando de nuestra libertad! La humanidad tendrá que pagar muy caro este descarado asesinato. La tarea de la medicina es luchar contra la enfermedad no matar al enfermo. Los derechos cobijan a todo los seres humanos sin discriminación alguna. No podemos olvidar que todo derecho lleva intrínseco un deber. A usted le gusta que lo respeten y, ¿por qué no respeta a los demás? O, quiere vivir la ley del embudo: lo ancho para usted y lo angosto para los demás. Ojalá el nuevo Código de Policía nos ayude a la convivencia humana. Hay gente tan dura, soberbia y terca que no entiende los argumentos de razón, sólo entiende los de la férula. La impunidad es una de las mayores causas de la delincuencia. Que nuestro policía sea respetado como representante inmediato de la autoridad en una sociedad democrática. Que todos vivamos bajo el imperio de la ley y ante una ley que sea injusta, deben utilizarse los mecanismos que nos da la misma democracia para eliminarla o reformarla. Primero está el valor del hombre tomado individual y colectivamente. Ordinariamente quien no acepta  la autoridad, es duro y arbitrario en su vida práctica con sus subalternos. Por eso, no hay verdugo que aquél que ha sido esclavo. Una antropología cristiana respeta al hombre por ser humano y esto es suficiente. El hombre vale más que los animales, perdone, ahora no se compran animales, se adoptan. ¿A dónde llegará la degradación del hombre?