El rajado del año: La Rama Judicial
German Alfonso López Daza
La percepción ciudadana de la Rama Judicial evaluada por la firma encuestadora Gallup refleja algo nunca visto: una opinión desfavorable del 83%, superior incluso al ya desprestigiado Congreso de la República.
El ciudadano del común observa a una élite de servidores que tuvieron la fortuna ingresar a una de las instituciones que mejor paga en el sector público y que tiene un buen número de primas extralegales, bonificaciones, estabilidad, etc., pero que tales privilegios no corresponden con la congestión judicial y la demora en las decisiones que son característicos del sistema.
Son varias las situaciones que podrían explicar esta desfavorable percepción. La primera de ellas es el paro que completó 72 días de inactividad (que en Neiva no se presentó) y empató con las vacaciones colectivas. Esta vía de hecho de algunos servidores de la Rama, vulneró el derecho fundamental de acceso a la justicia de miles de ciudadanos.
El paro le costó al Estado casi 100 mil millones de pesos, dinero que obviamente será asumido con recursos provenientes de los ciudadanos que debemos pagar cumplidamente nuestros impuestos.
Otro episodio que menguó la ya deteriorada imagen de la Rama Judicial fue la protagonizada por algunos magistrados de las altas cortes. La denominada “puerta giratoria” o también llamada “yo te elijo, tú me elijes” había convertido estos tribunales en una “rosca de la élite judicial”, en la que los magistrados se pagaban mutuamente favores, abusando del mecanismo de la cooptación.
Y para finalizar el año, el examen realizado a quienes aspiraban ingresar a la Rama Judicial (futuros jueces y magistrados) tiene un gran manto de duda por la supuesta filtración de los exámenes hace poco realizados. Si bien la responsabilidad de la elaboración de la prueba no es del Consejo Superior de la Judicatura, sí inquieta el futuro que pueda tener este examen y peor aún, que se compruebe la veracidad de las denuncias, como ya me lo han advertido algunos colegas que presentaron la evaluación.
El gran reto que debe asumir la justicia en el año venidero es el de realizar una autodepuración de sus costumbres, que aunada a la famosa reforma a la justicia que avanza en el Congreso logre cambiar la mala imagen que va en aumento.
Director Grupo Nuevas Visiones del Derecho*
Universidad Surcolombiana
