lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-04-06 10:10

El que es fiel en lo poco

Froilán Casas

Escrito por: Froilán Casas
 | abril 06 de 2016

Como no cabe en el título del artículo la frase completa, la escribo en el contenido: es fiel en lo mucho. ¿Cómo se conoce una persona? Confiándole responsabilidades. No presente excusas, dé resultados. No viva justificándolo todo, asuma su propia deficiencia: por perezoso e inútil, está cosechando un cúmulo de fracasos. No viva echándole la culpa a la suerte, la suerte no existe, existen las oportunidades, aprovéchelas. No sobresalga pisando al vecino, construya su propia historia. Toda tarea que usted emprenda tendrá dificultades, sortéelas y supérelas. No viva contando problemas, comente resultados. Hay gente que parece estar afiliada al club de las lloronas, por todo se quejan. No se contentan con nada. Intoxican todo ambiente. Hay gente que se parece a la gata angora: si la meten chilla y si la sacan llora. Esas personas en los círculos de trabajo sólo ven lo negativo; son propensos a torpedearlo todo, sin ofrecer alternativas. El proactivo y prospectivo ve en cada problema una oportunidad; el aguafiestas ve en cada oportunidad un problema.

En las pequeñas cosas se conoce a la persona. Un indicador de este conocimiento es el manejo del dinero. Hay gente que le debe a cada santo una vela, viven “arriados” todos los días. Lloran su situación lamentable, pero no dan un paso para salir de ella. A la persona confiable se le van asignando grandes responsabilidades. Cada uno se gana los espacios. ¡Cómo me gusta la meritocracia! -Cuando ella está precedida de trasparencia-; de lo contrario es demagogia barata; es una política para descrestar a los bobos e incautos. Como decía Platón en La República, nos deben gobernar los mejores. ¿Cuáles son los indicadores que tiene usted para medir la calidad de las personas? Si usted es mentiroso y corrupto: ¡Ah! Ya sé cuáles son sus indicadores. Por favor califique los juicios de acuerdo con la proveniencia. ¿Qué se le puede pedir a alguien que no tiene autoridad moral? No se le puede pedir peras al olmo. Cada quien da lo producido en su propia cosecha. ¿Por qué hay gente exitosa? Porque es constante, tiene disciplina y aprende permanentemente de sus propios errores. Hay gente que arría la bandera antes de empezar el combate. Le aconsejaría a todo el mundo, sobre todo en la época de estudiante, leer la CARTA A GARCÍA. Con gente como esa trasformamos este país. Con gente echada para adelante, tendremos un futuro promisorio. Para el luchador no existe la bola de cristal que le presente un futuro con  color de rosas. Para él existen los retos y ellos serán asumidos con realismo y tenacidad. Infortunadamente existe gente que vive derrotada en todo momento. Le aconsejo a ese tipo de personas que lean la sabiduría bíblica: el libro de Los Proverbios, el libro del Eclesiastés. La sabiduría popular está llena de realismo y hace aterrizar a los soñadores que no tienen los pies en la tierra. ¿Hay que ser soñadores? Sí, con los pies en la tierra. Estamos llenos de “quijotes” que viven soñando ser gobernadores de la ínsula Barataria, -claro, encuentran “sanchos” que quieren ser embajadores de la misma-. ¡Ah ilusos! Aterricen.

+ Froilán, obispo de Neiva