miércoles, 15 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-10-11 08:03

El pretexto de Santos

Marco Fidel Yukumá

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 11 de 2015

En esta esquina

El presidente Santos, encontró la excusa que estaba buscando hace rato para autorizar por encima de la ley a la multinacional Emgesa, para que inicie el primero de noviembre el proceso de generación de energía. Se amparó en la crisis por sequía, advirtiendo que tarde o temprano el verano impactará el servicio de energía eléctrica en el país, pretexto que ha sido varias veces desvirtuado por el sector eléctrico que descarta, incluso a largo plazo, un eventual racionamiento.

No le interesó al presidente Santos, que exista un fallo judicial que ordena a Emgesa cumplir con el plan de compensaciones, no le importó que los ambientalistas hayan vaticinado un desastre ambiental a raíz de la biomasa que no se retiró del vaso de la represa, ni tampoco le importó para nada las inconsistencias estructurales que se han denunciado por los expertos y que la misma Emgesa admitió. Se permite la terminación del llenado y el inicio de la generación, dejando en el fondo del lago la capilla San José de Belén, patrimonio histórico que según la Unesco no se puede afectar de ninguna manera, advirtiendo que cualquier acción en su contra se le dará tratamiento de crimen de guerra, cosa que no le importa para nada ni a los deshumanizados de Emgesa, ni mucho menos al presidente Santos, ni a sus ministros de Medio Ambiente, Cultura y Minas. Aquí lo importante es quedarle bien a la multinacional, así una región entera, su río, sus bosques, su fauna y su riqueza desaparezcan.

Duele que la clase dirigente del Huila siga en silencio, que no le importe para nada, que no le incomode las arbitrariedades de una multinacional que desde que inició la construcción de esta represa ha venido atentado contra los derechos de los afectados, contra los bienes del departamento y contra los derechos de la gente, y nadie le dice nada porque llegó apadrinada primero por el presidente Uribe y después por Santos. El poder político de Colombia contra un departamento sin voz y sin voto.

Duele mucho el silencio del ex senador Géchem, la indiferencia de Rodrigo Villalba, la ausencia total de Hernán Andrade, el discurso pasivo de Ernesto Macías, las incongruencias de Ana María Rincón, la mezquindad de Álvaro Hernán Prada, pero sobre todo, la sospechosa frialdad de Carlos Ramiro Chávarro y demás candidatos a la Gobernación que aspiran a regir un departamento con miles de  familias desplazadas, el río más importante de la región destrozado, unos bosques sin alma y una multinacional haciendo lo que le parece en nuestra tierra, incluso con todo el poder para burlar a la justicia y con licencias expedidas por las más altas esferas para pasarse por la faja la institucionalidad y cuanto obstáculo le surja en en su propósito de enriquecerse en el menor tiempo posible, arrasando con los recursos naturales y con todo lo demás.

Están en silencio, porque por estos días solamente les importa el negocio descarado de la política, la compra de votos, el embargo de las conciencias, y llegar al poder al precio que sea para seguir viviendo sabroso a costa de hacer lo que han hecho siempre. Por eso en unos años, todos los huilenses seremos sospechosos de habernos quedado callados, actuando como cómplices de un grupo de extranjeros que sin escrúpulo arrasó con todo. Por ahora, esperemos al presidente Santos para condecorarlo, lisonjearlo y felicitarlo por su sabia decisión, porque así somos los opitas, lisonjeros y agradecidos con quienes pisotean nuestros derechos.