domingo, 12 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-09-22 09:33

El presidente en la ONU

Editorial

Escrito por: Editorial | septiembre 22 de 2016

Colombia fue escenario el día anterior, de la mirada mundial por la visita que realizó el presidente, Juan Manuel Santos Calderón, al seno de la plenaria de la Organización de las Naciones Unidas, donde tuvo la oportunidad de intervenir ante sus miembros, que lo recibieron con el logo emblemático de la paloma de la paz. Fue enfático en afirmar que “Las balas quedan atrás y comienza la construcción de un nuevo y mejor país. La guerra en Colombia ha terminado”. Ante el Consejo de Seguridad de la ONU, aprovechó la fecha del 21 de septiembre que se ha institucionalizado como el día internacional de la paz, para entregar copia del Acuerdo de la Paz firmado el pasado 24 de agosto con el grupo insurgente de las FARC, en La Habana, Cuba, logrando un apoteósico aplauso de los presentes.

Realizó un relato detallado sobre el esfuerzo realizado por el gobierno nacional que, otrora, se había intentado buscar la reconciliación nacional y que por séptima vez asistía a la Asamblea para contarles los avances y expectativas del proceso de paz que había adelantado el gobierno nacional con la guerrilla de las FARC, considerada la más grande y antigua del continente americano. Igualmente, aprovechó su visita para sostener una entrevista con el presidente Barack Obama para informarle sobre lo mismo.

Manifestó el primer mandatario de los estadounidenses, que el plebiscito es la oportunidad para aprovechar el momento histórico, que será refrendado el próximo 26 de septiembre en la ciudad de Cartagena.

Todo lo anterior, constituye un espaldarazo internacional para continuar con esta tarea de buscar una verdadera reconciliación nacional entre todos los colombianos. Consideramos que este respaldo mundial que se le ha brindado al Acuerdo de Paz logrado con las FARC, debe ir acompañada de una estructuración coherente de los instrumentos de la política económica, que buscan superar las grandes inequidades sociales que posee el pueblo colombiano. Se deben revisar muy bien las intenciones que tiene el gobierno nacional de presentar una gran Reforma Tributaria que necesariamente va a afectar el sector productivo del país y a todos los bolsillos de la población, que en su mayoría está plenamente convencido de las bondades de este Acuerdo, pero que se encuentra muy preocupado por esta iniciativa gubernamental. Recuerde, señor Presidente, que usted prometió públicamente que no iba a modificar la estructura tributaria de Colombia. Existen otras vías institucionales para obtener nuevas fuentes de financiamiento para superar el déficit y el costo de este proceso de paz, que no debe salir de los exiguos ingresos de las familias colombianas. Este debería ser el mayor reto que debe asumir el gobierno nacional para contribuir con su bienestar.