jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-01-20 06:59

El Presidente Acetaminofén

Por El Pájaro de Perogrullo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | enero 20 de 2015

Las declaraciones del Presidente Santos sobre el Chikungunya me han causado cierto grado de desazón y perplejidad. En resumen, el Presidente ha dicho que nadie se muere de Chikungunya, que es imposible evitar su propagación y que se pueden mitigar sus efectos, para lo cual el tratamiento adecuado es el acetaminofén. Con estas declaraciones  lo que pienso como ciudadano es que el Presidente maneja los asuntos o problemas nacionales, como los ha manejado en los últimos 4 años, sin sintonía con la comunidad, minimizando su importancia y sin atacar la verdad causa de ellos.

Aun cuando el Chikungunya no es mortal en casi todos los casos, si puede llegar a serlo en pacientes que tengan otro tipo de enfermedades, o puede causar problemas en los no nacidos en caso de trasmisión a mujeres embarazadas.

También es importante anotar que el virus, mal tratado, sin las advertencias médicas necesarias como el reposo y el no consumo de alcohol, puede demorar la recuperación y generar otro tipo de consecuencias a largo plazo en el organismo.

En realidad no hay una vacuna para el Chikungunya, su fuente de trasmisión, el mosquito, puede ser controlado a través de fumigaciones y de brigadas de salud  e inversiones públicas que ayuden a la comunidad a manejar las aguas estancadas, lo cual es atacar el problema de manera estructural y desde su raíz. Además de lo dolorosa e insoportable que es la enfermedad, la misma requiere que los pacientes sean incapacitados por varios días y en algunos casos la artritis generada puede llegar a durar meses e incluso años, con el consecuente resultado de la disminución de la capacidad laboral y de la productividad.

Lo que reflejan las declaraciones del Presidente, jocosas y correctas para un sobremesa en Bogotá, es desconocimiento y falta de conexión con los asuntos que preocupan  al grueso de la ciudadanía y de la importancia que deberían tener los mismos en la agenda nacional, aun cuando nadie se muera por ellos.

Esto obliga a preguntarnos que ocurre con los otros problemas nacionales. ¿Será que se conocen y se les esta dando la importancia requerida para buscar las soluciones estructurales o como nadie se muere por ellos con capoteos y paños de agua tibia (acetaminofén) se están tratando? 

El problema es entonces la conexión entre la administración con el administrado para identificar los problemas y  la fórmula política y administrativa de solución que se le dan a ellos. Santos, como es su costumbre, a los problemas nacionales les receta el acetaminofén político, algo que mitigue los síntomas de los problemas y no algo que ataque de manera estructural y de raíz los mismos, o los minimiza con propaganda y eufemismos, mientras él en su afán de grandeza histórica firma cualquier papel en la Habana. 

No es posible por lo tanto seguir recetando acetaminofén a los problemas de la ciudadanía. Hay que cambiar el estilo político y conocer y enfrentar los problemas. Así, como ciudadano, quisiera que la administración enfrente de manera decidida los asuntos, que los conozca de manera detallada, que sea empático con los mismos y que conforme a ese conocimiento les de las soluciones adecuadas.

Primer Tercio Extra: El Gobierno decidió plantear en la Habana un cese bilateral antes de la dejación y entrega de las armas por parte de la Guerrilla, lo cual es inadecuado cuando el deber constitucional del Estado es la defensa de la vida, honra y bienes de los Colombianos, un acetaminofén para el moribundo proceso e inadecuado en el mundo post Charlie Hebdo, lo que sin duda causará problemas para la seguridad del país y sus ciudadanos.