El polémico aborto
El fiscal general de la Nación, Eduardo Montealegre, volvió a generar polémica. Esta vez no fue por hablar del indulto del M19, sino por referirse a un tema sensible: el aborto.
Actualmente existen tres casos por los cuales el aborto es legal: cuando el embrazo es resultado de una violación, cuando esté en riesgo la salud física o mental de la madre, cuando hay malformación del feto que haga inviable su vida.
Pues bien, ahora el fiscal pretende presentar un proyecto para que el aborto no esté criminalizado durante las tres primeras semanas. Propuesta que ha sido mal recibida por representantes católicos y cristianos, quienes no están de acuerdo ni siquiera con las tres formas legales del aborto.
De modo que la polémica seguirá y las tensiones entre la sociedad civil y las altas cortes se seguirán presentando.
Desde ya los senadores católicos, en su mayoría, dijeron que no apoyarían la propuesta. Algo que era de esperarse pues esta ha sido la tendencia en el Congreso, al menos así sucedió en el pasado cuando se les pidió que legislaran en torno al tema y finalmente la Corte Constitucional terminó decidiendo las excepciones.
Al margen de esta polémica iniciativa, que seguramente no aguantará un primer debate, hay una realidad ineludible y es que muchas mujeres, sobre todo jóvenes abortan de manera clandestina. Claro, no hay cifras porque lo hacen de manera ilegal y por obvias razones no existen soportes. Sin embargo, basta averiguar en las droguerías sobre medicamente que inducen el aborto y algunos empleados comentarán anécdotas, como sucede en algunos lugares en Neiva.
De modo que esta realidad innegable de los abortos clandestinos sería viable regularlos y proteger la vida de las mujeres que irresponsablemente o sin medir las consecuencias toman esta decisión.
No se trata de imponer un concepto jurídico sobre una tendencia de pensamiento social, lo que se busca es ser pragmáticos en las soluciones a los problemas que nos aquejan.
