El País de los santos inocentes
Pedro Arias Villa
Dentro de la celebración por el nacimiento del niño Jesús, la iglesia católica conmemora el día de la muerte de los “Santos Inocentes” en honor a cientos de niños que fueron asesinados por órdenes del Rey Herodes I el Grande, ante su temor de ser destronado en el futuro, según datos proféticos de su servicio de inteligencia, por un recién nacido.
El 28 de Diciembre lo mantuvo la Iglesia como día de duelo para los creyentes de la fe católica. Sin embargo, en la Edad Media se combinó este rito con otro más pagano conocido como la "Fiesta de los locos", celebrado en los días comprendidos entre Navidad y Año Nuevo.
Y aquí en Colombia otros Herodes, haciéndose los locos, han decidido refinar la fiesta sacrificando inocentes con la práctica escandalosa de robarse la plata destinada para su alimentación. En un informe de la Defensoría del Pueblo divulgado en agosto del 2015 se presentaron evidencias de cómo en numerosos municipios de siete departamentos se estaban desviando los recursos de este programa que deberían invertirse en la compra de alimentos de buena calidad, para que los estudiantes puedan rendir en la escuela, y se enfatizaba en la necesidad de emplear a cocineros capacitados en la manipulación de alimentos, con salarios dignos y contratos justos.
La Defensoría del Pueblo en sus investigaciones por el mal uso de los recursos, detectó casos de intoxicaciones colectivas, numerosas quejas de padres de familia sin ser atendidas, comprobó la ausencia de la cadena de frío en el manejo de los alimentos y constató que en varios departamentos los contratistas que habían sido sancionados por no haber cumplido con los contratos, luego cambiaron el nombre de su empresa y volvieron a ser contratados.
Pero los Gobernadores de la Costa Atlántica, reunidos el pasado sábado en Valledupar, dicen que no los pueden estigmatizar y le solicitaron al gobierno central la reestructuración y refinanciación inmediata del PAE que beneficie a la infancia de la región y de todo el país. Reclaman que el programa se les quiere transferir desfinanciado, y que no cuenta con un enfoque diferencial de acuerdo a las regiones, ni hay instalaciones adecuadas para la alimentación de los niños y que tampoco existen los registros de la evaluación de los oferentes.
Resulta muy importante la información detallada que entregó la semana pasada la Ministra de Educación Gina Parody sobre La Guajira, Cesar, Magdalena, Sucre, Córdoba, Bolívar y Norte de Santander y significa un gran avance, lo mismo que el compromiso del Contralor y de la Fiscalía para proceder con celeridad, como ya lo han hecho tras otras denuncias formuladas por la directora del ICBF, Cristina Plazas, que han permitido la captura 20 desalmados y enviar a un exdirector regional a la cárcel.
Ojalá se vean más resultados, porque nuestro departamento no se salva. Las autoridades del Huila están en la tarea de evaluar los programas de suministro de alimentos a los niños de edad escolar en 37 municipios donde se han detectado irregularidades tanto en la celebración de los contratos, como en la prestación del servicio.
En Campoalegre se conoció una denuncia contra los manipuladores de los alimentos a quienes se les acusa de esconder la comida en mejor estado para llevársela a sus casas.
Frutas, verduras y otros alimentos en estado de descomposición, así como carne de baja calidad, venían siendo consumidos por niños de cuatro instituciones educativas de Oporapa, un municipio del sur del Huila, según lo indican las denuncias de la Personería local.
Dice el gobernador del Huila que hay 139 mil niños en el programa alimentario, con una inversión de 29.000 millones de pesos, que atienden tres (3) operadores con 3.500 manipuladoras en todo el Departamento y que las quejas y denuncias se están investigando a través de la Secretaría de Educación para exigir a los contratistas un servicio de calidad y sancionar ejemplarmente a los que no cumplan.
“Amanecerá y veremos” dijo el ciego. Mientras tanto, en otras regiones de este país de los santos inocentes, crece la indignación por los escándalos de los restaurantes escolares. Para la muestra, varios botones:
Agentes del CTI de la Fiscalía capturaron al alcalde de Aguachica (Cesar), Henry Montespor su participación en las irregularidades con el programa de alimentación escolar (PAE) en el municipio.Igualmente se ordenó la captura de su asesor jurídico, del secretario de Educación del municipio, del secretario de Planeación, de la contratista que entregaba los alimentos y de la coordinadora del colegio Sagrado Corazón.
Así se debe continuar en la búsqueda y aprehensión de los miserables que asesinan por hambre a los más indefensos de los niños colombianos. Ojalá que las autoridades logren poner orden al festín Herodiano en éste país, que no es del Sagrado Corazón sino del “páselas por Inocente”.
