El pastorcito mentiroso
Menos mal terminó el debate electoral que más bien parecía una pelea de lucha en el circo romano con golpes bajos, ofensas impublicables y la polarización de la sociedad entre los que quieren la guerra y quienes con desprecio son denominados castro chavistas.
Castro chavismo es un término desdeñoso simplemente por apoyar el proceso de paz con las Farc, con el que Colombia busca terminar el derramamiento de sangre que lleva sesenta años, ¡qué ironía!.
Ganó Santos, ganó el país, con su triunfo está demostrado que la frase “el pueblo unido jamás será vencido” ya no es un muletilla exclusiva de la izquierda, sino una acción real que por primera vez unió a los colombianos de todas las condiciones sociales.
El voto por la paz, es un voto anti uribista que logró poner de acuerdo en la mas asombrosa coalición a partidos políticos, la izquierda, sindicatos y a ex presidentes y parlamentarios liberales y conservadores extrañamente apoyados por más del ochenta por ciento de los empresarios colombianos, cuyo propósito es el fin de la guerra.
El objetivo: el estado de derecho, los derechos humanos, la institucionalidad y la libertad individual, claramente amenazadas si llegaba de nuevo Uribe al poder a través de Zuluaga.
Más de 900 mil votos de diferencia no dejan dudas de un triunfo nítido, como para que se ponga en duda el resultado, típico de los malos perdedores.
Aludir fraude estaba previsto, recuerden que inclusive antes de la primera vuelta el ex presidente Uribe lo expresó, pero como ganó Zuluaga, se quedó calladito sin decir ni mu, y ahora que el pueblo unido sacó 8 millones de votos, soltó de nuevo su artillería contra las instituciones.
He sostenido, que así como se usurpó la Constitución política y se aprobó la reelección inmediata de Uribe, ahora cualquier cosa podría haber sucedido para permitir su regreso.
Además porque en manos de Zuluaga peligraba el muy adelantado proceso de la Habana
Al doctor Uribe que ya nos tiene acostumbrados a juicios sin pruebas no le queda bien. Si tiene las pruebas de fraude sáquelas y defiéndalas que si son certeras darán lugar a un proceso investigativo y a un resultado con la verdad.
No polarice más a los colombianos porque esto no le conviene a nadie, ni siquiera a usted mismo doctor Uribe, para que mas enemigos, ya estamos cansados de sus provocaciones que no dejan nada bueno, enemistades, profundas heridas y odios irreconciliables.
El hecho de que por ahora no le queda la más mínima posibilidad de regresar al poder ejecutivo al menos en los próximos cuatro años, no le da derecho a perturbar el orden social.
Si estamos en un proceso de paz importante generar el ambiente para desarmar espíritus, nada ganamos si no estamos sanos por dentro, un paso insoslayable para recuperar la estabilidad política que caracteriza a una democracia armónica.
La comunidad internacional apoya el proceso de paz colombiano, que de paso disminuirá la corrupción y el narcotráfico encarnado en todos los estamentos sociales.
Si Uribe no le baja el volumen a sus histéricos pataleos, el día que de verdad haga una denuncia nadie le va creer y le pasará lo mismo que al pastorcito mentiroso, que cuando llegó el lobo ya nadie le creyó.
