El parque Colombia: entre el recelo y la expectativa
El Noticiero CM& viene presentando unos reportajes sobre el lamentable estado del rio Magdalena.
En las últimas emisiones se mostró a Neiva como el primer gran contaminador del rio sin que las autoridades ambientales hayan hecho algo tangible para impedir esta agresión al Rio Grande de Colombia.
Si bien desde hace varias administraciones se viene hablando de la necesidad de darle la cara al Magdalena y rescatar su importancia, la ciudad lo único que hace es contaminarla arrojándole las aguas negras y todo tipo de basuras, pese a la existencia de un fallo judicial del Consejo de Estado del año 2009 que ordenó la construcción de un sistema de tratamiento de aguas residuales, habiendo fijado como plazo el año 2015 para la solución completa.
Dentro de estas contradicciones (darle la cara al rio pero seguir contaminándolo), se concibió el Parque Isla en el cual se han sepultado 9 mil millones de pesos (según lo indicó a comienzos de año el Jefe de Planeación municipal), sin que hasta la fecha se conozcan responsables fiscales por tremendo descalabro.
En la Alcaldía de Cielo González se invirtieron cuantiosos recursos en un Malecón con el célebre restaurante Mantra (hoy convertido en ruinas), obras que actualmente están en decadencia.
Ahora el municipio de Neiva construye el “Parque Colombia”, en el cual se plantea la creación de playas artificiales con arena, palmeras y más malecones. Este parque costará 100 millones de dólares (215 mil millones, 23 veces más que el Parque Isla).
Las imágenes del Parque Colombia se ven muy llamativas y todos los neivanos queremos que por fin un proyecto turístico sobre el rio Magdalena sea un éxito.
Sin embargo, no dejan de asaltar algunas preguntas sobre el proyecto. Por ejemplo, ¿cómo se va a evitar que con la primera creciente del rio (o la apertura de compuertas de Betania) se lleve la playa con todo y arena? ¿Habrá continuidad de esta política en las siguientes administraciones? A la par de este proyecto, ¿habrá algún plan para limpiar el Rio y construir la planta de tratamiento de aguas residuales? ¿Quién nos asegura que estos recursos no correrán la suerte de sus antecesores? El rio y la ciudadanía no aguantan más proyectos fallidos.
Director Grupo Nuevas Visiones del Derecho*
Universidad Surcolombiana
