jueves, 16 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2014-11-27 08:19

El oscuro y sombrío alcalde de Yaguará

Con el alcalde de Yaguará, Reynaldo Castillo Tamayo, también se equivocaron los electores, que lo pensaron humilde y honrado. Hacía ostentación de negro (negruzco, la verdad) y contó con el aval de la Alianza social indígena. Negro e indígena, dos condiciones muy respetables.

Escrito por: Redacción Diario del Huila | noviembre 27 de 2014

-Ese señor resultó un pegote, me cuenta la tía Elisa, a quien le pedí investigar en el pueblo por el funcionario, previa entrega de viáticos para el consumo de una buena mojarra. Quesillos y bizcochos, las otras ricuras que se producen en Yaguará.

La tía Elisa (sesentona pero muy vital) logró mimetizarse con los lugareños en las últimas fiestas, bailó con los políticos buenos y malos del lugar y pretendió saludar al alcalde pero el propósito le resultó imposible: demasiado petulante, protegido por una jauría de guardaespaldas.

Lo que le dijeron a la tía es que Castillo es  pésimo administrador y –lo peor- sospechoso en el manejo de los dineros públicos. Poco se le ve en el municipio, porque permanece en Bogotá y Neiva, sin que se vean los resultados en beneficio del pueblo.

Concejales que lo critican han pedido a los órganos de control (tristemente paquidérmicos y amañados) que se investigue por la contratación anormal de una planta de tratamiento de agua potable, que en el papel habría costado $6 mil millones de pesos.

Y cuestionan la autorización entregada para la exploración sísmica en un predio del municipio (loma de San Pedro), reserva forestal y surtidor de agua para el municipio.

Los concejales Liborio Polanco, Ana Cristina Montealegre, Luis Carlos Pastrana y Fabio Enrique Parra llegaron a encadenarse en la puerta de la alcaldía para hacerse escuchar en sus denuncias contra Castillo, encerrado en su palacio, su silencio y sus mañas.

Un grupo de ancianos, viejos servidores de la administración vinculados irregularmente y al cabo de los años despedidos y atropellados laboralmente, tramitan ante los jueces sus pagos. De manera insólita (e irresponsable), el alcalde se niega a cumplir sentencias judiciales, ocasionando enorme detrimento al municipio.

-Me da la sensación de que además de pillo es ladino, asegura la tía Elisa, con gran olfato para detectar granujas. Dice que no miran a los ojos, que en ciertos momentos, especialmente frente a una mujer bonita, parecen pavos reales. Y que –como en este caso- el tipo no da la cara.

Obviamente que la percepción de la tía no es la ley. Pero mis averiguaciones conducen a creer que los yaguareños se siguen hundiendo en su crisis en manos de un pelele, que hoy usa y abusa de la chequera oficial. @Artunduaga_