lunes, 13 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2016-03-01 10:44

El ocaso de Reficar y sus responsables

Israel Silva Guarnizo

Escrito por: Redacción Diario del Huila | marzo 01 de 2016

Huila: Territorio Solidario

Vergüenza, rechazo, repudio deberíamos sentir y expresar todos los colombianos frente al fenómeno de corrupción que se presentó en una de las empresas emblemáticas del Estado como es Ecopetrol. Debería existir castigo moral y social, porque condena y responsabilidades judiciales no serán posibles en Colombia. Ya los máximos jefes Uribe y Santos se lavaron las manos culpándose mutuamente y los responsables directos Juan Carlos Echeverry hoy presidente de la estatal petrolera y Mauricio Cárdenas Santamaría, ministro de Hacienda, han sido exonerados por parte de la Fiscalía.

La Fiscalía ha dejado de ser un instrumento de control, vigilancia y castigo a quienes cometen delitos contra la justicia. Muy pocos son los casos en que este organismo opera con imparcialidad y con severidad contra los corruptos. Sobresale en el accionar de la Fiscalía un huilense que por sus orígenes y procedencia ha proferido fallos con  cierta imparcialidad en hechos sucedidos en el Huila y el país. La selección del Personaje del Año 2015 entregado por el DIARIO DEL HUILA a Jorge Fernando Perdomo es un reconocimiento a su gestión.

Qué coincidencia que estos dos personajes, Cárdenas y Echeverry, hayan gozado de muy parecidas gabelas y prebendas de las distintas presidencias en Colombia y de paso hayan pasado por una misma entidad dedicada a la investigación y a la consultoría de importantes empresas privadas y públicas, me refiero a Fedesarollo. Estos dos altos directivos han ocupado la dignidad de una organización que si bien ha producido importantes documentos e investigaciones para el país, hay que advertir que sus consultas hacen parte de la más alta élite encargada de fijar las políticas económicas y sociales al servicio de las grandes transnacionales y ejecutivos de la política nacional.

Mauricio Cárdenas Santamaría ocupó dos ministerios en el gobierno del entonces presidente César Gaviria Trujillo, dos cargos en el Gobierno actual y su vinculación a ciertos escándalos tienen relación el primero con Dragacol, el segundo por la contratación de su hermano con la Policia Nacional y el más reciente de Reficar, además de la investigación por la venta de Isagén.

Juan Carlos Echeverry tiene menos casos relacionados: con casos como el de Interbolsa y su participación en el estudio que contrató Augusto Acosta para SaludCoop, en el cual Echeverry fue uno de los consultores. Estos hechos se ventilaron previos a su nombramiento como presidente de Ecopetrol. Hoy el ministro Echeverry disfruta por haber pertenecido al ilustre equipo de consultores más reconocidos en Colombia por la élite económica y política que  manejan a su antojo las políticas macroeconómicas en el país. En las últimas dos décadas, su paso por diferentes cargos en los gobiernos no solo ha permitido a Colombia ser una nación “estable” sino tener el récord del país con mayor desigualdad de América Latina. Al lado de Cárdenas Santamaría y Juan Carlos Echeverry se suma un tercero que es Alejandro Gaviria, hoy ministro de Salud, los tres egresados de la Universidad de Los Andes, fieles exponentes de las tesis neoliberales, herederos de familias influyentes y con poder en la política colombiana. Es parte de la riqueza que también se hereda y con igual o mayor importancia que el capital y los ingresos. Este tipo de ventaja se podría incluir como uno de las capitales del siglo XXI que escribió Thomas Pikketty.