El nuevo ordenamiento financiero mundial
Carlos Yepes A.
El acuerdo de Brettoon Woods (Conferencia Monetaria y Financiera de las Naciones Unidad en 1944) le dió fin al proteccionismo económico iniciado al final de la Primera Guerra Mundial en 1915. Se llegó entonces al consenso de que a partir de Segunda Guerra Mundial para lograr la paz mundial se debía de transitar hacia un modelo económico basado en el libre cambio y de esta manera reestablecer las relaciones exteriores entre los países. Para facilitar ésta iniciativa se crearon el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Hoy la dinámica internacional ha hecho que países emergentes tomen sus propias iniciativas y se vienen entonces conformando nuevas instituciones financieras de orden global. La primera y muy importante es resultado del grupo BRICS, conformado por Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica quienes ya tienen un nuevo banco con sede en Shangai y un Fondo que amenazan con opacar también las actuaciones del BM y el FMI.
China por su parte tiene el nuevo Banco Asiático con el cual pretende “cambiar” el sistema financiero mundial, presentando una nueva alternativa para Europa y el resto del mundo distinta a las ofrecidas por parte del BM y el FMI históricamente dominadas por E.U.
El nuevo Banco Asiático de Inversión en Infraestructura (AIIB), es considerado por muchos como un éxito geopolítico sin precedentes en los últimos años, dispone de un capital inicial del 100.000 millones de dólares y pretende financiar importantes proyectos de infraestructura en Asia y occidente. De nada sirvió la más férrea oposición hecha por el gobierno de Washington quien soportaba su crítica en la poca experiencia de Pekin y ponían en duda la viabilidad del nuevo ente financiero, pero con la llegada al poder de Xi Jinping en 2013 el proyecto recibó un importante impulso, convenció a su país de que con esta inicativa se beneficiaría China y además Euroasia, concretando de esta manera el impulso a la antigua “Ruta de la Seda”.
En nuevo banco ha provocado mucho interés en la comunidad internacional. Además de los muchos países asiáticos que participan en el proyecto, China logró que naciones como Inglaterra, Francia, Suiza e Italia participaran en su fundación mientras que Alemania, Rusia, India y China se convietieron en los principales y mayores accionistas del AIIB.
