El mundo apoya la paz colombiana
Suele ocurrir, en casi todos los procesos de paz, que lo complicado viene una vez que se firma la paz entre una guerrilla y el gobierno.
En el caso colombiano ese futuro acuerdo deberá pasar, además, por un referendo que ni mucho menos será fácil de ganar para el gobierno. Como suele decir el diplomático español Yago Pico de Coaña, “lo más fácil es firmar la paz, lo más difícil es cumplir lo acordado”.
El apoyo internacional a la paz será una carta muy importante a jugar cuando lo acordado en La Habana sea sometido a referendo, por lo que el viaje del presidente colombiano Juan Manuel Santos a la Unión Europea tenía un cariz económico (lograr respaldo financiero para el posconflicto) pero también un innegable sabor político.
Aunque una parte considerable de la población ve con malos ojos el reingreso a la sociedad de los líderes guerrilleros, muchos de los cuales ordenaron matanzas indiscriminadas, es satisfactorio que la comunidad internacional, entre ellas los líderes de grandes potencias como Estados Unidos o Alemania, brinden el apoyo incondicional a los resultados del proceso y a lo que vendrá después.
Una de las cartas que puede presentar el presidente Santos a su favor en la campaña por el referendo es la de que el proceso cuenta con el respaldo de la comunidad internacional.
De su gira se lleva, entre otros, el compromiso de apoyo por parte de España y el respaldo de la canciller de Alemania Angela Merkel quien expresó su apoyo al proceso de paz y en el postconflicto en el país y pidió que no cesen los esfuerzos por llegar a un acuerdo con las Farc.
El propio Juan Manuel Santos ha dejado entrever lo importante que puede ser el apoyo internacional no solo en el terreno económico sino también para legitimar todo el proceso desde un punto de vista político y en especial de la política interna.
El objetivo no es necesariamente el respaldo económico en momentos en que se ve un debilitamiento del proceso de paz en la opinión pública, la mejor salida es reforzarlo con la legitimidad internacional. El mensaje que queda es que el mundo apoya el proceso de paz.
