El legado del maestro Carlos Gaviria Díaz
Por German Alfonso López Daza
La intempestiva muerte del profesor Carlos Gaviria tomó por sorpresa a toda la comunidad académica del país. Tuve la fortuna de escuchar sus planteamientos jurídico-filosóficos y compartir con el maestro, algunos momentos en la Maestría de Derecho Público que actualmente dirijo en la Universidad Surcolombiana. Allí fue profesor de la primera cohorte en el seminario Nuevas Tendencias del Derecho Público. Pese a sus quebrantos de salud, disfrutaba la docencia la cual ejerció hasta último momento.
Su erudición y gran conocimiento del derecho constitucional y la filosofía del derecho, lo llevaron a ser quizás uno de los mejores Magistrados de la actualmente desprestigiada Corte Constitucional. Ternado por el Consejo de Estado, inició su función como magistrado en 1993 después de haber ejercido la docencia en la Universidad de Antioquia.
Desde sus primeras decisiones judiciales, dejó entrever su exquisita pluma que citaba a grandes filósofos y teóricos del derecho para sustentar sus decisiones. Su gran legado lo constituyen sin lugar a dudas, muchas de las 264 sentencias de las que fue ponente. Intervino en grandes debates jurídicos como ocurrió con la decisión que despenalizó el consumo de la dosis personal de droga o la que legalizó la eutanasia en Colombia por vía jurisprudencial, esta última convertida en letra muerta por la consabida omisión del legislador quien no la ha desarrollado.
El reconocimiento de los derechos de las minorías, entre ellos los homosexuales, la efectividad de la separación iglesia-Estado, la justiciabilidad de los derechos sociales como la salud y el trabajo y el control a los estados de excepción, fueron algunos de los temas constitucionales que fueron abordados con extraordinaria claridad en defensa de los principios y valores constitucionales.
Quienes estamos vinculados a la docencia del derecho constitucional reconocemos la importancia de sus sentencias, que pese a tener muchas de ellas más de 20 años, son sentencias hito y verdaderos precedentes jurisprudenciales que defienden los derechos fundamentales y el Estado Social del Derecho. (Director Grupo Nuevas Visiones del Derecho – Universidad Surcolombiana)
