martes, 14 de julio de 2026
Opinión/ Creado el: 2015-10-24 08:27

El juego electoral

Amadeo González Triviño

Escrito por: Redacción Diario del Huila | octubre 24 de 2015

Una campaña electoral que repite los mismos vicios de siempre, es la constante de este proceso que llega a su fin y en el cual se vive con intensidad una sensación de corrupción a todo nivel, donde el engaño, la mentira, las falsas posturas hacen de un grupo de incautos, ingenuos, gentes necesitadas y corruptos por profesión u oficio, en los principales electores que no permiten un aire de renovación y de cambio, como todos esperamos.

Queda por allá en el fondo, la sensación de las advertencias de muchos, frente a lo que ha de ser el devenir de dichas administraciones y las denuncias crecen todos los días, sobre ese gran mal que nos acosa y nos tiene subyugados, cuando se ha perdido el control del manejo de la cosa pública y lo que es peor, se sigue fomentando y propiciando por los electores, la continuidad de esas prácticas insanas y de baja ralea que aún campean desde las altas esferas del gobierno nacional, hasta en los más recónditos poblados de nuestra patria.  

Seguimos convencidos de que nuestra democracia es consecuencia directa de la falta de una educación para la convivencia y para la paz. Que no hemos tenido la formación adecuada para entender los procesos históricos que hemos vivido y que por tanto, no estamos comprometidos, más allá que de procurar nuestro sustento diario, sin saber que la sociedad y el futuro de ella, depende de nuestros actos en estos momentos y que la responsabilidad histórica no podrá dejar de demandarnos esa sanción por haber permitido la continuidad de los fenómenos, donde la ausencia de trasparencia y de respeto por el otro, son la constante que vivimos en estos momentos.

Candidatos que se han dejado gobernar por intereses económicos que se traducen en cada elección como único parámetro para acceder al poder, se enfrentan a los postulados de algunos sectores que aún confiamos en un amanecer diferente, en un día donde resplandezcan los valores morales y éticos donde la conciencia ciudadana este puesta al servicio y para el bien de las colectividades y donde la contratación estatal sea ejemplo de dignidad y de reconocimiento social, erradicando por completo ese carrusel de la contratación, entre otros.

El reto al que nos enfrentamos, hace parte de un juego electoral. Unos pocos convencidos de la necesidad del cambio y del reconocimiento de esos pocos líderes que están dispuestos a luchar por la transformación social que se demanda, en tanto que la inmensa mayoría, quiere perpetuar los mismos vicios de siempre.

Aquellos que actúen con trasparencia han de sufrir las consecuencias del abandono de las altas esferas del Gobierno Nacional, si procuran la defensa de la ética pública, en tanto que los otros, recibirán el beneplácito y el silencio cómplice de las autoridades estatales y jurisdiccionales entre otras, por la lentitud y la paquidermia de sus entres de control.

Usted querido lector, debe saber tomar una decisión. Su decisión es compleja. Las elecciones son una oportunidad, que está lejos de ser la fuente de la solución a nuestros problemas, pero nos queda la sensación de que solo en algunos pequeños puntos del país, se tiene la posibilidad de elegir un buen candidato, en tanto que la inmensa mayoría de poblaciones del país, está llamada a repetir la fórmula de siempre, corrupción, vandalismo, saqueo del erario y lo que es peor, impunidad. Que los dioses nos acompañen en este proceso, en este juego, en esta pantomima de la democracia y que las angustias y el dolor, no sean tan fuertes y complejos como se anuncian.