El internet de las cosas
Por Jorge Enrique Cabrera Liévano
Hay un tema del que se viene hablando cada vez más fuerte en Estados Unidos y que, según algunos, será el protagonista en el mundo de la tecnología en 2015: “el internet de las cosas”. Este concepto se refiere a la conexión entre los objetos que nos rodean y el internet usando principalmente el celular como “control remoto”. Atrás quedaron los tiempos donde para conectarse al internet se necesitaba tener un computador. Hoy los celulares y televisores son “inteligentes” y ya se pueden comprar relojes para conectarse a la red. Pues bien, todo indica que llegó la hora en que el internet se tomará el resto de las “cosas” que nos rodean
Si bien desde hace unos años es posible usar nuestro celular para prender y apagar las luces o abrir la puerta del garaje, los altos precios de estos aparatos, los costos de instalación y su poca practicidad impidieron su masificación. La tecnología avanzó y hoy esos productos o “cosas” se instalan sin la ayuda de un técnico, son fáciles de usar y controlar desde un celular y los precios son cada vez más bajos.
En 2014 Google invirtió $3.200 millones de dólares en la compra de “Nest”, una empresa que vende termostatos inteligentes que se controlan con el celular y “aprenden” los gustos de las personas para mantener la temperatura ideal, apagándose cuando no hay nadie en la casa y prendiéndose antes que llegue alguien. Este tipo de producto ha sido sensación en USA donde el uso eficiente del aire acondicionado y la calefacción ahorran cientos de dólares en la factura de la luz. Así mismo, hace unas semanas esta misma empresa empezó a vender detectores de humo y CO2 por $99 dólares que se instalan en segundos y envían alertas al celular. Otro gigante que no pierde los pasos es Samsung que invirtió $200 millones de dólares en “Smart Things”, una compañía que ya tiene todo tipo de productos para conectar al celular incluyendo sensores de $30 dólares para mascotas o niños que envían mensajes de alerta cuando ellos abandonan la casa, o toma corrientes de $40 dólares que permiten prender/ controlar cualquier “cosa” desde el celular como por ejemplo, que se prenda la cafetera cuando suena el despertador del celular. Igualmente, todos los días están naciendo empresas con productos ingeniosos que han llamado la atención de las multinacionales como por ejemplo un pastillero que detecta si la persona se ha tomado su remedio y envía alertas al celular de la persona en caso que se le haya olvidado.
El martes empieza una de las ferias electrónicas más importantes del año (CES 2015) y se calculan que se presentarán 900 de estos productos. Un tema sensible es la privacidad sobre la información trasmitida pues todas nuestros hábitos y preferencias quedan a disposición de las estas empresas. Es válido el debate sobre hasta qué punto queremos que las empresas sepan a qué horas llegamos a la casa o si nos tomamos el remedio versus las ventajas de esta tecnología. Está abierto el debate pero definitivamente empezó la nueva era del internet de las cosas.
